Marisol V retweetledi

Cuando por fin te vas, nunca vuelves a esperar tanto, porque a soltar solo se aprende soltando. A soltar se aprende comprobando en la propia piel que duele el doble quedarte donde no es que despedirte del sitio que un día fue casa y ya no. La revolución empieza afrontando el malestar del primer paso. Después de este, ya no se tarda mucho en apostar a favor de la incertidumbre de lo nuevo, mientras dejas que sean otros los que se aferren a la certeza de lo malo, aunque claro, conocido
Español






















