Al principio tu negocio no genera dinero. Genera dudas, deudas y madrugadas. Durante mucho tiempo.
El que entiende que eso es parte del proceso es el que llega al otro lado.
Nadie empieza sabiendo cómo hacerlo.
Todos aprenden haciéndolo.
Con miedo, con errores, sin garantías.
El que espera saber antes de arrancar, nunca arranca.
El éxito no llega cuando más lo necesitas.
Llega cuando más lo trabajaste.
Después de años que nadie vio.
El que no aguanta ese silencio, nunca lo conoce.