
Cuando Heath Ledger falleció, su testamento no incluía a su hija Matilda, porque había sido redactado años antes de que ella naciera. Legalmente, toda su herencia pasó a sus padres y a su hermana… pero ellos tomaron una decisión de darselo todo a ella, diciendo que era lo que Heath habría querido. Y por si eso fuera poco, Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law intervinieron para terminar su última película y donaron sus salarios a su hija.













