Amo mucho hacer pan, patinar, ir a cualquier lugar nuevo a tomar un cóctel carísimo yo sola, dibujar, escuchar salsa. Un día estaba caminando por el centro rumbo al cementerio para una guía nocturna con un ex y pasamos junto a un garaje donde muchos señores cubanos estaban
lo malo de haber desarrollado el lóbulo frontal es que ahora si tengo el corazón roto tengo que seguir siendo productiva y presentable cuando antes todo dejaba de importar y la vida podía ponerse en pausa