“Si un hombre no puede controlar su lujuria, su enojo o sus hábitos tampoco va a poder proteger ni liderar nada. Es un esclavo de sus impulsos y de esclavo a rey hay un camino largo”.
hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, las lloré, las soñé, las necesité, las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir.