Desvelada pensando en el déficit calórico y, al mismo tiempo, en el chocolate caliente con naranja que tal vez pase a comprar antes de llegar a la oficina mañana.
Nadie que avale la violencia puede venir a llamarse “hincha”. La pasión por el fútbol viene de las alegrías compartidas. No saben lo que es fútbol, no son fanáticos… son criminales.