Vivo en mi propio mundo, lo que significa que siempre estoy romantizando todo, me levanto con entusiasmo por las mañanas, me desahogo en mi diario por las noches, cocinar me hace feliz, hablar con gente nueva me llena, me gusta hacer mis hobbies y no imagino vivir otra realidad.
Quiero romance, quiero intimidad, quiero hacer el amor a las 2 de la mañana, quiero constancia, lealtad, quiero miradas de admiración, quiero saber que sos solo para mí, quiero citas nocturnas, quiero un amor puro y verdadero. Lo quiero porque puedo corresponderlo.
Siempre me causa gracia como somos con mi mejor amigo. Literalmente fuera de ser un duo tierno, amoroso, o aventurero, somos dos desastres andando. Pero lo adoro, me puedo reír, chismosear, llorar y hasta golpear—mi saco de boxeo— con él. 🖤
Mi yo enamorada no reconoce horarios. Si me lleva más horas, me despierto aún más temprano para hablarle y si soy yo quien le saca horas, me duermo más tarde para acompañarle, soy esto.
Perdonar es un acto de valentía y amor propio. Es una forma de sanar porque te estás liberando de algo negativo y soltando algo que te ancla al pasado. El resentimiento es muy dañino, está comprobado que provoca desgaste mental y activa una respuesta de estrés crónico.
Por qué nunca he oído hablar a nadie de la MARAVILLA que es compartir un beso ESQUIMAL con tu persona favorita. ES ALGO TAN ÍNTIMO Y TIERNO QUE NO TIENE COMPARACIÓN. Unir tu nariz con la de tu pareja, como si ambos fueran unos gatos enamorados, es la CÚSPIDE del romanticismo.
Es raro descubrir que la persona que más defendías terminó siendo la que más razones te dio para arrepentirte de haberlo hecho. En verdad hay decepciones que no duelen por lo que hicieron, sino por la imagen que tenías de ellas.
Puede que Fake me haya dejado más de un trauma. Me creó varias inseguridades, bloqueos y momentos de inestabilidad. Quizá también lloré por un pixel, afectó mi rendimiento académico en algún punto y conocí gente peor que las que hay afuera. Pero, al menos, mejoró mi ortografía.
Lo único que extraño del fake de hace años eran las ganas que tenía la gente de crear lazos genuinos de amistad. Ahora ya nadie quiere socializar como antes, no le echan las mismas ganas y es muy difícil encontrar una amistad sincera.