
La Casa Blanca declaró todo esto durante el mismo día: Primero, que la guerra estaba “prácticamente terminada”. Después, el Secretario de Guerra dice que “recién está empezando”. Prácticamente en simultáneo, Rubio declara que el motivo fue destruir misiles y fábricas de los mismos. Trump, después de esa declaración, dice que ya no tienen nada para tirar pero que van a seguir hasta Irán esté “completamente derrotado”. Pero, al mismo tiempo, ayer se horrorizaron con los ataques de las IDF a las instalaciones petrolíferas. Todo esto en un lapso de 24hs, es una murga a contramano y lo peor es que son el Gobierno de Estados Unidos. Jamás se vio algo así en Washington.

















