MPP 609@MPP609
Hoy no alcanza con decir tu nombre, Raúl Sendic.
Porque hay algo tuyo que quedó sembrado.
En el campo, en el trabajo, en la dignidad de los que nunca tuvieron nada y sin embargo lo dieron todo.
No hablaste desde lejos. Te metiste en el barro, en la caña, en la intemperie, donde la injusticia era vida cotidiana.
Y desde ahí dijiste lo que pocos decían: que los de abajo también pueden organizarse y torcer la historia.
Esa es tu huella, un camino abierto para que otros lo sigan andando.
Porque lo que importa es lo que hiciste con la vida: haberla puesto al servicio de otros, haberla sembrado para que crezca más allá de vos.