

Carlos Alberto Chica
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@Car_Chica
Periodista/Bogotá/Colombia.



eldiario.es/opinion/zona-c… En un mundo racional, Donald Trump no sería presidente de los Estados Unidos. Narcisista, irresponsable, insensible, inmaduro, corrupto, vengativo y temerario, solo un insensato o un necio apoyaría su candidatura. Sin embargo, Trump consiguió 76.815.110 millones de votos en un país con algo más de 342 millones de habitantes. Algunos analistas, como Daniel Gascón, han señalado que es impropio hablar de fascismo para referirse a figuras como Trump, Ayuso, Milei, Marine Le Pen o Abascal, pero yo creo que sí es pertinente usar el término. Al igual que los grandes almacenes renuevan sus escaparates para evitar una sensación de repetición o hastío, el fascismo ha modernizado su imagen, desechando las botas y los correajes. El atrezo ha cambiado, pero el programa es el mismo: acabar con la división de poderes, alentar el miedo a los extranjeros, demonizar a la oposición, exaltar la guerra, controlar los medios de comunicación, exacerbar el patriotismo. El fascismo no puede prosperar sin enemigos a los que combatir. Por eso, su odio no se proyecta solo sobre los musulmanes, sino que también afecta a las feministas, las personas LGTBIQ+, los intelectuales, los ecologistas, los animalistas. En los noventa, los partidos socialdemócratas adoptaran las fórmulas económicas del neoliberalismo, provocando la desafección de la clase trabajadora. La precariedad y la incertidumbre se vuelven más ligeras cuando se responsabiliza a otros de todos los males. Los chivos expiatorios proporcionan un desahogo inmediato y desvían la atención de las verdaderas causas de los problemas. Odiar ayuda a combatir la ofuscación y permite forjar una sólida identidad, un salvavidas muy tentador en un mundo convulso. La izquierda no ha sabido construir un discurso convincente. Los partidos alternativos que han surgido en los últimos años gozaron de un apoyo efímero, pues enseguida se enredaron en disputas internas y adoptaron un discurso posmoderno que provocó estupor e irrisión. En las elecciones de Castilla y León, Alvise Pérez ha doblado los votos de Unidas Podemos. Es un dato muy revelador, pues pone de manifiesto que a mucha gente se le ha indigestado el paquete ideológico compuesto por la cultura de la cancelación, la teoría queer y el lenguaje inclusivo. Los valores del fascismo son muy elementales y ahí radica su fuerza: luchar por engrandecer a tu país, aborrecer a los elementos extraños que atentan contra la pureza original, adorar mitos que falsean la realidad, idealizar el pasado, priorizar la seguridad sobre la libertad, restaurar la familia tradicional, abrazar la fe, no sentirse mal por contaminar, comer carne o contemplar con desagrado a los que se desvían del canon establecido, buscar el amparo de un líder carismático, utilizar la fuerza sin mala conciencia, no dejarse confundir por un exceso de racionalidad. El fascismo vende una ficticia seguridad, promesas vacías de prosperidad e inyecciones de autoestima. En cambio, el discurso igualitario de la izquierda produce malestar, pues no parece realista ni convincente en un mundo donde se compite despiadadamente por la supervivencia. El fascismo no es un fenómeno histórico, sino una epidemia como la que describió Albert Camus en La peste. Altamente contagiosa, solo hay una medida verdaderamente eficaz para frenar su propagación: cultivar esa razón comunicativa de la que hablaba el recientemente fallecido Jürgen Habermas y cuyo objetivo primordial es el entendimiento mutuo. No hay otro camino para lograr una convivencia saludable. Si renunciamos a esa meta, la peste contaminará todo y la decencia se convertirá en una rareza.

AHORA | Juan Roberto Vargas, Director de @NoticiasCaracol se pronuncia sobre las denuncias de acoso sexual contra dos presentadores y periodistas del canal. Afirma que no son jueces pero tampoco espectadores, y que el caso será cortado de raíz. #22Mar

#NoAlPactoDeSilencio Comunicado contra las acciones que @HOLLMANMORRIS, director de RTVC, ha adelantado sistemáticamente para silenciar a las mujeres que lo denuncian. Lina Castillo, todas las víctimas: no están solas. #NoAlPactoDeSilencio #LaVerguenzaTieneQueCambiarDeBando


Denunciar acoso y violencia sexual no es fácil. El peso siempre está en la víctima y se cierran cómplices filas de apoyo en torno al victimario. Pero la fuerza de quienes denuncian es capaz de tumbarlas. Mi abrazo a las valientes colegas que hoy levantan la voz. #NoEsHoraDeCallar





“No estamos bombardeando sitios de misiles balísticos y material de guerra para bombardeos. Estamos bombardeando a la gente. Hemos aprendido de las Fuerzas de Defensa Israelí, por decirlo así. Estamos bombardeando a la gente, como, casualmente, ellos todavía están haciendo en Gaza y ahora en el Líbano y con mucho esmero. Todos esos son crímenes de guerra”. Lawrence Wilkerson, coronel retirado del Ejército de Estados Unidos y ex jefe de gabinete del secretario de Estado Colin Powell, sobre la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán democracynow.org/es/2026/3/10/l…


PRESIDENT TRUMP: When this whole thing started, Iran started shooting missiles all over the Middle East at countries that weren’t involved because they wanted to take over the Middle East. We can’t let these lunatics have nuclear weapons because they’d use them.