Gustavo Petro@petrogustavo
Camilo lo invito a leer que es la " enfermedad holandesa" teoría económica comprobada, es decir científica, que se basa en la teoría del comercio internacional de David Ricardo, padre de la economía política.
Entre más hidrocarburos extraigaa y deportes, ms se wspecilara la economía en esa rama y destruidas precisamente la industria y l agricultura, y dentro de ella l a producción de alimentos.
Por eso Colombia tiene 15 millones de hectáreas fértiles completamente desocupadas de producción.
Son miles de millones de dólares los que Colombia ha perdido en exploraciones fracasadas usadas par sacar ganancias aa algunos amigos de los presidentes.
Si el dinero público literalmente botado a la basura, se hubiera invertido en la reforma agraria, todas las 15 millones de hectáreas tierra estuvieran cultivadas hoy de alimentos serían muy baratos en Colombia. Se podría exportar, y tendríamos 10 veces más puestos de trabajo que los que genera la extracción de hidrocarburos dañinos para la humanidad.
La.eneegias de dónde saldrán: como usted sabe, del sol, del viento, del agua y de la geotermia. Tenemos tanto potencialidad que podemos wxportrle a todos nuestros vecinos la totalidad de la energía que necesitan.
Podemos exportar energía limpia hasta a EEUU reemplazandoles sus actuales compras de carbón y petróleo a Colombia.
El riesgo en el precio de alimentos se debe a su esclave en Colombia y es por crisis climática y el acaparamiento de la tierra fértil en manos de minorías sociales improductivas pero con poder político que el pueblo mismo elije, la crisis climática que surge en el mundo, y ataca de primera línea a nuestro país se debe precisamente al uso de los hidrocarburos. Así que es completamente contradictorio el argumento de Camilo.
La linea segura, y la explicaré el lunes en mi intervención televisiva, es: aumentar la producción de alimentos en Colombia para bajar su precio, analizamos si nos conviene alzar el arancel para el maíz importado, para aumentar la oferta nacional que se debe subsidiar.
Hoy sube el precio de los alimentos y fertilizantes en el mundo, tal cual le pasó a Duque, a el por la guerra de Ucrania y la crisis de contenedores generada por el COVID que los dejó yrancadoa en China, y ahora en mi gobierno por la guerra de Irán, ambas guerras tienen que ver con los hidrocarburos.
El banco de la república y su comisión técnica, que olvida que la técnica siempre tiene política y que se deben es al mandato popular y a la coordinación general de la economía en cabeza del gobierno, no h asado pie con bola por asumir una ideología y areeutada por la realidad: la.inflacion en Colombia no proviene del alza de la demanda sino de facturarles estructurales en la oferta, la primera de todas: la escasez de producción de alimentos en el país. Necesitamos una transformación en fertilizantes si los EEUU permiten, compraremos Monómeros, y tendrá una sección especializada en bio fertilizantes, es decir sin urea, y que se deben subsidiar para lograr bajos costos de producción en la producción de alimentos en Colombia.
Entre más alimentos se produzcan en Colombia, como le expliqué a escenas de congresistas estadounidenses, acompañado por Luis Murillo, entonces habrá menos cultivos de coca en el país, debemos cambiar la coca por coco...y también cacao y café y maderas finas y bioeconomía de la selva. Mi gobierno ha fallado en enseñarle al campesinado de la selva a vivir de los productos que da la selva, es decir de la bioeconomía que será la cuarta rama económica mas próspera del mundo.