
¿Qué pasa con la tasa de seguridad? Lo primero es entender algo clave: En concordancia con lo que dije anteriormente ninguna inversión local será suficiente si no existe una política de seguridad nacional efectiva. Y ahí está el problema de fondo. Por eso los resultados no van acorde a esas inversiones. Hace pocas semanas, el alcalde Alejandro Char denunció que el Gobierno Nacional ni siquiera estaba girando recursos básicos como gasolina para la Policía, algo que por Ley está obligado a garantizar. Es decir, ni lo mínimo está cubierto. Ante esa insuficiencia, los territorios responden con recursos propios. En el caso del Atlántico, la tasa de seguridad recauda cerca de $170 mil millones al año, de los cuales aproximadamente $78 mil millones se ejecutan en Barranquilla y su área metropolitana, donde se concentra la mayor parte del recaudo, la población y la presión en materia de seguridad. Sin embargo, esa cifra es solo una parte del esfuerzo total. Barranquilla ha estructurado un plan integral de seguridad cuya inversión ya supera los $150 mil millones, financiado con recursos adicionales. Ahora bien, es importante tener claro que estas cifras corresponden a un periodo reciente. Desde 2008, la ciudad ha venido invirtiendo de manera sostenida en seguridad, consolidando una política continua y no una respuesta coyuntural.


















