Orgulloso de ser buena persona, ser atento y detallista. Si hay gente que no valora estas cosas no pasa nada, ser distinto hoy en día asusta pero no hay que cambiar por nadie.
Con el paso de los años, errores y dolores, te das cuenta que las palabras no valen de nada, que es mejor decir poco y hacer mucho, que las palabras no abrazan ni apoyan.