Ado Rosa@rosa_ado
Emmanuel Carrère escribió sus últimos libros («Yoga» y «V13») en papel de fumar, no fuera ser que ofendiera las políticas europeas salpicando de opiniones generalizadas o personales sus temáticas, pero «Koljós», sin embargo, está escrito en papel de lija, porque habla sin ambages de sí mismo y, sobre todo, de su madre, Hélène Carrère d'Encausse (premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2023, entre otros reconocimientos de prestigio), historiadora rusófila y admiradora de Putin hasta la invasión de Ucrania, que no vio venir. Es bastante común que alguien deje de hablarse de por vida con padres o hermanos por rencillas familiares, pero es un misterio que haya quien decida con terca voluntad dejar de tratarse con su familia por razones políticas, siendo incapaz, sin embargo, de renunciar a su líder ni dejar de votar a su partido, aunque se sienta decepcionado y haya perdido la ilusión.
«Koljós» es la crónica biográfica de la familia materna de Carrère, natural de Georgia, desde los albores de la revolución rusa de 1917 hasta la actual guerra de Ucrania como fondo y trasfondo de la Rusia Blanca y la Rusia Roja, enfrentadas entre sí hasta quedar disipadas en el mapa embarrado de nieve sucia de la URSS, devoradas más tarde por el capitalismo insaciable tras la Perestroika, y hoy día indistinguibles en el nacionalismo ruso y su prepotencia frente a Europa. La Rusia de Putin intenta reconstruir un imperio que se resiste a desaparecer como bastión contra Occidente, ese lugar en perpetuo ocaso, servil a las restricciones y acomplejado por sus leyes, guardián de una idea de la Humanidad que ha perdido el rumbo, su hegemonía e, incluso, el respeto de muchos de sus ciudadanos, que miran a sus gobernantes europeos con desconfianza o indiferencia.
Carrère se mueve en la admiración y el amor incuestionable hacia su padre, y entre la admiración y su lucha entre el amor y el rencor hacia su madre, quien a su vez devaluaba sus novelas de temática rusa por haber revelado un secreto familiar que debía permanecer oculto. Amor a la verdad (siempre tan confusa en su perspectiva), a la propia experiencia (tan confusa en los recuerdos) y a los padres, a los que se intenta recuperar con la mirada limpia de la infancia, y que también se vuelve confusa con el tiempo y a la hora de la muerte.
Un libro en el que todo empieza y nada concluye, y justamente por eso y más, un gran libro.
Oh, Carrère, qué manera de cerrarlo sin que termine y qué gran última frase.