Pollierlarez
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“LISBETH RAMÍREZ: LA ENFERMERA EMBARAZADA EJECUTADA POR MADURO Lisbeth Andreína Ramírez Mantilla tenía 29 años, estaba embarazada de 2 meses, era enfermera y estudiaba odontología en Maracaibo. La conocían como “la doctorcita” Caminaba kilómetros porque no tenía dinero para transporte. Recolectaba ropa usada casa por casa para llevarla a niños pobres de La Guajira. Ayudaba a sus vecinos con inyecciones y masajes a cualquier hora. Su familia la describe como “un ángel con corazón gigante”. Ayudaba en todas las labores de la casa a su mamá y su papá incluso llegó a ayudar a su papá a cambiar el techo de su casa. El 15 de enero de 2018, más de 500 efectivos del régimen de Maduro —FAES, GNB, SEBIN, DGCIM, colectivos armados— rodearon una casa en El Junquito donde Lisbeth estaba con su pareja Jairo Lugo y el grupo de Óscar Pérez. Durante 9 horas bombardearon la vivienda con francotiradores, ametralladoras, granadas, lanzacohetes y un BTR-80A soviético. Óscar Pérez transmitió en vivo: “Dijimos que nos íbamos a entregar y no quieren dejarnos. Nos quieren asesinar”. Minutos antes de morir, Lisbeth envió un audio a su familia: “Aquí nos agarraron con Jairo… Los amo mucho, perdónenme por favor”. Según testigos que pidieron asilo en EE.UU., fue ejecutada frente a su pareja después de quedar heridos. Su cuñado Jorge Lugo declaró en CNN: “Tenía un tiro en la cabeza —entrada por detrás, salida por la frente— y un disparo en el útero. Pidieron respeto por su embarazo, pero allí le dispararon”. 6 de las 7 víctimas recibieron tiros de gracia en la cabeza. La Corte Interamericana, la ONU y Human Rights Watch determinaron: ejecución extrajudicial, crimen de lesa humanidad. Maduro celebró en cadena nacional: “¡Orden cumplida!”. Retuvieron los cuerpos 5 días. La enterraron de noche, sin permiso familiar, en un cementerio distinto al anunciado. 8 años después: CERO responsables, CERO juicios, CERO justicia. Lisbeth no era terrorista. Era una enfermera embarazada asesinada por un régimen criminal. **El régimen puede ocultar los crímenes, pero nunca podrá silenciar la VERDAD.**” — Manuel Chacín🇻🇪 #JusticiaParaLisbeth #MasacreDelJunquito #ÓscarPérez #CrímenesDeLosSoles #Venezuela #LibertadParaLosPresosPolíticos

“LISBETH RAMÍREZ: LA ENFERMERA EMBARAZADA EJECUTADA POR MADURO Lisbeth Andreína Ramírez Mantilla tenía 29 años, estaba embarazada de 2 meses, era enfermera y estudiaba odontología en Maracaibo. La conocían como “la doctorcita” Caminaba kilómetros porque no tenía dinero para transporte. Recolectaba ropa usada casa por casa para llevarla a niños pobres de La Guajira. Ayudaba a sus vecinos con inyecciones y masajes a cualquier hora. Su familia la describe como “un ángel con corazón gigante”. Ayudaba en todas las labores de la casa a su mamá y su papá incluso llegó a ayudar a su papá a cambiar el techo de su casa. El 15 de enero de 2018, más de 500 efectivos del régimen de Maduro —FAES, GNB, SEBIN, DGCIM, colectivos armados— rodearon una casa en El Junquito donde Lisbeth estaba con su pareja Jairo Lugo y el grupo de Óscar Pérez. Durante 9 horas bombardearon la vivienda con francotiradores, ametralladoras, granadas, lanzacohetes y un BTR-80A soviético. Óscar Pérez transmitió en vivo: “Dijimos que nos íbamos a entregar y no quieren dejarnos. Nos quieren asesinar”. Minutos antes de morir, Lisbeth envió un audio a su familia: “Aquí nos agarraron con Jairo… Los amo mucho, perdónenme por favor”. Según testigos que pidieron asilo en EE.UU., fue ejecutada frente a su pareja después de quedar heridos. Su cuñado Jorge Lugo declaró en CNN: “Tenía un tiro en la cabeza —entrada por detrás, salida por la frente— y un disparo en el útero. Pidieron respeto por su embarazo, pero allí le dispararon”. 6 de las 7 víctimas recibieron tiros de gracia en la cabeza. La Corte Interamericana, la ONU y Human Rights Watch determinaron: ejecución extrajudicial, crimen de lesa humanidad. Maduro celebró en cadena nacional: “¡Orden cumplida!”. Retuvieron los cuerpos 5 días. La enterraron de noche, sin permiso familiar, en un cementerio distinto al anunciado. 8 años después: CERO responsables, CERO juicios, CERO justicia. Lisbeth no era terrorista. Era una enfermera embarazada asesinada por un régimen criminal. **El régimen puede ocultar los crímenes, pero nunca podrá silenciar la VERDAD.**” — Manuel Chacín🇻🇪 #JusticiaParaLisbeth #MasacreDelJunquito #ÓscarPérez #CrímenesDeLosSoles #Venezuela #LibertadParaLosPresosPolíticos






“LISBETH RAMÍREZ: LA ENFERMERA EMBARAZADA EJECUTADA POR MADURO Lisbeth Andreína Ramírez Mantilla tenía 29 años, estaba embarazada de 2 meses, era enfermera y estudiaba odontología en Maracaibo. La conocían como “la doctorcita” Caminaba kilómetros porque no tenía dinero para transporte. Recolectaba ropa usada casa por casa para llevarla a niños pobres de La Guajira. Ayudaba a sus vecinos con inyecciones y masajes a cualquier hora. Su familia la describe como “un ángel con corazón gigante”. Ayudaba en todas las labores de la casa a su mamá y su papá incluso llegó a ayudar a su papá a cambiar el techo de su casa. El 15 de enero de 2018, más de 500 efectivos del régimen de Maduro —FAES, GNB, SEBIN, DGCIM, colectivos armados— rodearon una casa en El Junquito donde Lisbeth estaba con su pareja Jairo Lugo y el grupo de Óscar Pérez. Durante 9 horas bombardearon la vivienda con francotiradores, ametralladoras, granadas, lanzacohetes y un BTR-80A soviético. Óscar Pérez transmitió en vivo: “Dijimos que nos íbamos a entregar y no quieren dejarnos. Nos quieren asesinar”. Minutos antes de morir, Lisbeth envió un audio a su familia: “Aquí nos agarraron con Jairo… Los amo mucho, perdónenme por favor”. Según testigos que pidieron asilo en EE.UU., fue ejecutada frente a su pareja después de quedar heridos. Su cuñado Jorge Lugo declaró en CNN: “Tenía un tiro en la cabeza —entrada por detrás, salida por la frente— y un disparo en el útero. Pidieron respeto por su embarazo, pero allí le dispararon”. 6 de las 7 víctimas recibieron tiros de gracia en la cabeza. La Corte Interamericana, la ONU y Human Rights Watch determinaron: ejecución extrajudicial, crimen de lesa humanidad. Maduro celebró en cadena nacional: “¡Orden cumplida!”. Retuvieron los cuerpos 5 días. La enterraron de noche, sin permiso familiar, en un cementerio distinto al anunciado. 8 años después: CERO responsables, CERO juicios, CERO justicia. Lisbeth no era terrorista. Era una enfermera embarazada asesinada por un régimen criminal. **El régimen puede ocultar los crímenes, pero nunca podrá silenciar la VERDAD.**” — Manuel Chacín🇻🇪 #JusticiaParaLisbeth #MasacreDelJunquito #ÓscarPérez #CrímenesDeLosSoles #Venezuela #LibertadParaLosPresosPolíticos


“LISBETH RAMÍREZ: LA ENFERMERA EMBARAZADA EJECUTADA POR MADURO Lisbeth Andreína Ramírez Mantilla tenía 29 años, estaba embarazada de 2 meses, era enfermera y estudiaba odontología en Maracaibo. La conocían como “la doctorcita” Caminaba kilómetros porque no tenía dinero para transporte. Recolectaba ropa usada casa por casa para llevarla a niños pobres de La Guajira. Ayudaba a sus vecinos con inyecciones y masajes a cualquier hora. Su familia la describe como “un ángel con corazón gigante”. Ayudaba en todas las labores de la casa a su mamá y su papá incluso llegó a ayudar a su papá a cambiar el techo de su casa. El 15 de enero de 2018, más de 500 efectivos del régimen de Maduro —FAES, GNB, SEBIN, DGCIM, colectivos armados— rodearon una casa en El Junquito donde Lisbeth estaba con su pareja Jairo Lugo y el grupo de Óscar Pérez. Durante 9 horas bombardearon la vivienda con francotiradores, ametralladoras, granadas, lanzacohetes y un BTR-80A soviético. Óscar Pérez transmitió en vivo: “Dijimos que nos íbamos a entregar y no quieren dejarnos. Nos quieren asesinar”. Minutos antes de morir, Lisbeth envió un audio a su familia: “Aquí nos agarraron con Jairo… Los amo mucho, perdónenme por favor”. Según testigos que pidieron asilo en EE.UU., fue ejecutada frente a su pareja después de quedar heridos. Su cuñado Jorge Lugo declaró en CNN: “Tenía un tiro en la cabeza —entrada por detrás, salida por la frente— y un disparo en el útero. Pidieron respeto por su embarazo, pero allí le dispararon”. 6 de las 7 víctimas recibieron tiros de gracia en la cabeza. La Corte Interamericana, la ONU y Human Rights Watch determinaron: ejecución extrajudicial, crimen de lesa humanidad. Maduro celebró en cadena nacional: “¡Orden cumplida!”. Retuvieron los cuerpos 5 días. La enterraron de noche, sin permiso familiar, en un cementerio distinto al anunciado. 8 años después: CERO responsables, CERO juicios, CERO justicia. Lisbeth no era terrorista. Era una enfermera embarazada asesinada por un régimen criminal. **El régimen puede ocultar los crímenes, pero nunca podrá silenciar la VERDAD.**” — Manuel Chacín🇻🇪 #JusticiaParaLisbeth #MasacreDelJunquito #ÓscarPérez #CrímenesDeLosSoles #Venezuela #LibertadParaLosPresosPolíticos









