Promakos@PROMAKOS_
Titulares como este son un ejemplo perfecto de manipulación con datos reales. Lo cierto es que la inmigración de sustitución laboral es una lacra para todos excepto para algunos empresarios (ni siquiera para todos).
El PIB caería un 22%, probablemente. Pero el PIB mide producción total, no riqueza per cápita, y si duplicas la población con trabajadores que cobran el salario mínimo el PIB sube aunque cada habitante sea más pobre. Eso es lo que ocurre en España y esque entre 2000 y 2022 la población creció un 20% (ocho millones de personas, prácticamente todo por inmigración) y sin embargo la distancia entre el PIB per cápita español y el del resto de la UE-15 ha aumentado. No lo digo yo, lo dice el Real Instituto Elcano, que no es sospechoso de posiciones antiinmigración ni mucho mensl
Según Elcano y el Observatorio Demográfico del CEU, el 70-89% del nuevo empleo privado en España lo ocupan inmigrantes (100% en Cataluña según algunas fuentes). Desde 2018 hay menos españoles nativos trabajando en el sector privado que antes, y el empleo privado neto creado desde entonces lo han copado trabajadores extranjeros, concentrados en hostelería, agricultura, servicio doméstico y construcción, sectores donde la base media de cotización es 532 euros inferior a la de los españoles.
El salario mínimo interprofesional está a punto de convertirse en el salario más frecuente del país, lo cual es una barbaridad, uno de cada cuatro asalariados cobra entre 14.000 y 20.000 euros al año. Los salarios reales no suben pese a que el PIB crece, porque las empresas no necesitan invertir en modernización ni en I+D mientras dispongan de mano de obra barata que mantenga los márgenes sin innovar, lo que supone una lacra terrible para este país.
Sin ser yo partidario de posiciones xenófobas (quien me lea habitualmente sabe que la crítica de esta cuenta es siempre al fenómeno y al sistema, nunca al individuo, habiendo sido yo también inmigrante y peleando por los derechos de los inmigrantes en el extranjero), lo que l EFE presenta como motor económico es un modelo que infla las cifras macroeconómicas mientras hunde la productividad y estanca los salarios de la clase trabajadora, la nativa y la inmigrante por igual. El inmigrante que viene a recoger fruta por 1.000 euros al mes no es el beneficiario de este modelo, es su herramienta.