ORIANA@orisabatini
Pedro, no espero que entiendas algo que en tu vida vas a poder sentir, pero te cuento que los kilos que engordé en el embarazo me dan exactamente igual.
Estoy hablando del dolor de una lesión a nivel muscular y oseo que no te permite casi caminar durante cuatro meses. Hablo de mover las piernas para sentarte, levantarte, agacharte, moverte o simplemente descansar en una cama y literalmente no poder hacerlo. Ni hablar de las horas que pase pegada al inodoro cuando me hubiera gustado estar disfrutando con mi pareja o trabajando. Hablo de lo horrible que es escuchar buenas experiencias y encontrarte con que la tuya no es asi. Hablo de encontrarte con cosas que no sabías que te podían pasar porque nadie las habla. Que no es que no queres tener un lindo embarazo, ojalá. La belleza para mi pasó por otro lado, pero me niego a sentarme en una conversación y mentir. Si dijera que fue perfecto quizas me matarías por romantizarlo. Despues me acuerdo que sos hombre y que no tenes ni idea. Igual, hay mujeres que opinan como vos.
No voy a salir a decir algo que no me pasó para que las mujeres que no tienen un embarazo “perfecto”, se sigan sintiendo culpables de que así sea. Tengo todo el tiempo del mundo para contarte lo increible que es mi hija, cuánto la amo. Lo bueno que es mi marido como padre y compañero. Lo feliz que me hacen los dos. Lo que no tengo son ganas de sentarme a decir lo que alguien mas quiere escuchar porque si no lo hago les molesta. El embarazo y la maternidad es lo más hardcore que puede hacer un ser humano. No es un paseo por el parque. No son nueve meses de tocarte la panza y sonreirle a la personita que tenes adentro y a tu marido y ya, aunque lo hagas igual pese a cualquier dolor o sintoma que estes teniendo porque la verdad que nuestro cuerpo es increible. No lo voy a naturalizar nunca.
Es necesario que como hombre, o como persona, sepas que la transformacion que una mujer atraviesa para volverse madre es inconmesurable. No todo necesita llegar a un extremo para decir que no la pasaste bien. No todo dolor necesita ser irreversible para que vos decidas si fue suficiente para llamarlo “traumatico” o no.