
Fabian Terrazas
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Fabian Terrazas
@FabianTerr3
No me importa si eres chairo o antichairo, igual te devuelvo el seguimiento. Pero puede ser que algunas de mis opiniones te molesten. Sobre advertencia...



Muchos mexicanos no voltean a ver la narrativa que difunden ciertos “historiadores” y divulgadores. Pero aunque parezca irrelevante, haz estas preguntas: ¿por qué existen los hispanistas? ¿De verdad es casualidad que siempre repitan lo mismo? ¿Que minimicen a los pueblos anahuacas y romantizen a los invasores? ¿Que aparezcan en medios españoles como “expertos” mientras hablan mal de nuestros antepasados? Te dicen que “ya pasó”, que “no importa”, que “también eres español”… y al mismo tiempo difunden el relato de que lo anahuaca es inferior, salvaje, irrelevante. Mientras ellos intentan borrar, nosotros recordamos. Recordamos que los pueblos del Anáhuac no eran caricaturas coloniales, sino civilizaciones con conocimiento, organización, ingeniería, filosofía y profundidad espiritual. Recordamos que no venimos de la nada. Entendemos que quien controla la historia, controla la identidad.





The corpse count speaks louder than any theory — Josef Stalin murdered between 6 and 20 million of his own people through deliberate famines, mass executions, and gulags that made Hitler look like an amateur. Yet somehow we still have economics professors teaching that central planning can work if we just find the right technocrats. Stalin's Holodomor in Ukraine stands as the perfect case study in socialist arithmetic. When Ukrainian peasants resisted collectivization, Stalin simply starved them into submission — confiscating grain, banning travel, and posting guards to prevent anyone from escaping the famine zones. Millions died eating grass and bark while Soviet grain exports continued flowing to Western markets. The kulaks — prosperous farmers guilty of the crime of success — were liquidated entirely as a class. And this wasn't some accident or deviation from true socialism. This was central planning working exactly as designed. When the state owns all property and controls all production, human beings become mere inputs in the grand equation. Stalin understood what modern progressives refuse to admit: you cannot remake human nature without breaking a few million eggs. The same academic establishment that clutches pearls over free market "inequality" continues treating Marx as serious economic theory rather than a blueprint for mass murder. They'll spend hours debating whether Keynes got the multiplier effect right while treating Stalin's body count as an unfortunate implementation detail rather than the inevitable result of abolishing private property.




"España es un país que no existiría sin los Árabes, el mestizaje fue un experimento único". 🧐 El historiador español desmonta en la leyenda negra y analiza la conquista del Islam como el nacimiento de su país.


















El buen fin en “Bellas Artes”😊 La Ciudad de México ya es un tianguis









¿Por qué dejamos de construir así?


En la Convención Bancaria todo sonó bien: discurso técnico, mensajes de calma, números en orden. Pero en el fondo del salón había algo que nadie quiso nombrar. No era la inflación ni el tipo de cambio. Era algo más incómodo: la sospecha. Un gobierno que desconfía de las élites… y unas élites que ya no confían en el gobierno. Ese silencio pesa más que cualquier indicador. México ya ha vivido con desconfianza antes. Lo que nunca habíamos hecho es quedarnos también sin árbitro. Antes, el poder político ordenaba; después, con la transición, los tribunales se volvieron el lugar donde se resolvían los conflictos. No eran perfectos, pero daban algo esencial: previsibilidad. Hoy ese piso se está moviendo. Y sin reglas claras que se cumplan, el problema no es quién tiene la razón, sino que nadie sabe cómo se va a decidir. Ahí está el verdadero quiebre: sin confianza y sin certeza, todo se vuelve apuesta. Invertir, litigar, crecer. Un país donde las reglas pueden cambiar y nadie puede frenarlo no se cae de golpe… se va quedando inmóvil. Ese es el elefante en la sala. Y no es financiero. Es institucional. Y es mucho más grave.



