
En primaria todos son "muy buenos alumnos". En la ESO la mayoría "tienen potencial". En bachillerato los 8 se sienten estafados y los 9 vienen a reclamar el 10. Llevamos años dándole a los niños notas que no reflejan lo que saben. Les damos autoestima artificial y les decimos que son brillantes para no tener una conversación incómoda con sus padres.

























