

JotaJota
166.4K posts




Es la idea más estúpida que he escuchado en mi vida. Pero no sorprende viniendo de su autor.









Y tampoco traten de explicarles. No hay forma de meter semestres enteros de educación en unos trinos y pretender que el efecto pedagógico será el mismo.

Muchachos, entender cuestiones de política monetaria toma semestres. Años, años. Tengan un poquito de respeto por el esfuerzo que ustedes hicieron. No se rebajen a debatir estas cuestiones, por demás bastante cercanas a lo científico, con un poco de neandertales de izquierda.

Mucho de esta narrativa viene de estrategias que ya vimos en Morena en México, el chavismo en Venezuela y el kirchnerismo en Argentina. En todos estos casos se construye lo mismo: una narrativa simple pero muy efectiva de confrontación entre “el pueblo” y unas “élites” indefinidas pero presentadas como enemigas. Cuando en realidad mas que las élites, el enemigo real al que pretenden atacar son las instituciones democráticas que protegen al ciudadano pero que les impiden concentrar poder. Ahí está la clave. No es un análisis serio y honesto de la realidad. Es parte de una estrategia política y electoral. Se crea un “pueblo” homogéneo. Un partido de izquierda clientelista y en apariencia moralmente superior se abroga su vocería, y crea un enemigo difuso al que se le atribuyen todos los problemas. Así se simplifica la política y se moviliza emocionalmente para ganar votos y legitimidad. Y ahí aparece la idea fuerza: “¿por qué los de abajo no podemos gobernar?” “¿para qué necesitamos esas instituciones que bloquean al “pueblo?” “Qué mas democrático que sea el pueblo quien decida todo? El objetivo no es proteger la democracia pero aparenta muy bien serlo. En realidad es el punto de partida para debilitar protecciones institucionales, desvirtuar y tumbar límites constitucionales, y sostener un proyecto político clientelista. La evidencia regional es clara sobre el uso de esas narrativas y sus efectos. Mientras en México Morena ha usado ese discurso para cambiar las reglas dentro de los límites institucionales, en Venezuela y en la Argentina kirchnerista ese mismo discurso, al igual que lo empiezan a plantear el Petrismo/Cepedismo, se usó para justificar una confrontación violenta contra la constitución y las instituciones y para avanzar hacia su captura y redefinición. Que, sobra decir, resultaron en costos económicos y sociales muy altos en esos dos países. Por ello desnudar ese discurso requiere más que “técnica”. Implica no caer en la arrogancia y la jerga confusa de lo técnico, ni en respuestas débiles de “ustedes no entienden pero eso es importante”. Por el contrario, hay que desmontar esta narrativa de partido clientelista populista con la misma claridad con la que estos construyen y difunden su discurso. Ejemplo concreto: el Banco de la República y su independencia. Decir como en este video que “cualquier ciudadano puede hacer el trabajo del banco central” o que es “neoliberal”, no solo es falso, es irresponsable y maniqueo. Pero desnudar esos intereses y falsedades requiere algo mas que negarlos. Una explicación cercana y sencilla. El banco central existe precisamente para evitar abusos del poder político. Para que ningún gobierno pueda imprimir dinero sin control, manipular tasas o tomar decisiones de corto plazo que terminan en inflación. Y se diseña independiente de la política y los politicos del gobierno de turno porque uno de los principios básicos de la institucionalidad es separar a los politicos de areas donde sus caudillismos son dañinos para toda la sociedad. Eso no es neoliberalismo. Y explicar que la inflación no golpea a las élites. Golpea al ciudadano de a pie. Le sube el costo de vida, le reduce el salario real y le destruye el ahorro. Por eso un banco central en todas las democracias, no solo en Colombia, es autónomo e independiente de los politicos. No para proteger a unos pocos, sino para proteger al pueblo de los errores y manipulaciones de la politiquería y el clientelismo. Aquí está la línea que hay que repetir con claridad: las instituciones y la constitución no son el enemigo del pueblo. Son el seguro del ciudadano frente a los abusos del poder. Lo que se está intentando no es empoderar al pueblo. Ya lo vimos en Venezuela y Argentina, el objetivo final es desarmar los límites que protegen a la gente, para concentrar poder, usando un discurso emocional electoral dirigido al “pueblo”, que seduce pero que ya vimos cómo termina: golpeando salvajemente a ese pueblo al que dicen representar.


Dios mío! No puede ser tanta ignorancia junta. ¿Porqué de una vez no democratizamos el crédito público? O mejor ¿la operación de máquinas que requieren experticia? ¿O la medicina? Hablan con lenguaje altisonante para hacer creer que las brutalidades que dicen tienen algún sentido: "la dicotomía", "el paradigma", "populismo". Payasos!

Soy profesional con un posgrado y 20 años de experiencia laboral. Hoy cumplo 1 año y 4 meses sin trabajo. No me pidan que vote por la izquierda.




Dios mío! No puede ser tanta ignorancia junta. ¿Porqué de una vez no democratizamos el crédito público? O mejor ¿la operación de máquinas que requieren experticia? ¿O la medicina? Hablan con lenguaje altisonante para hacer creer que las brutalidades que dicen tienen algún sentido: "la dicotomía", "el paradigma", "populismo". Payasos!

La semana pasada le pusimos la línea roja a Olga Lucia Velasquez y esta semana a Roy Barreras. Seguiremos poniendo líneas rojas a varios politiqueros para evitar que se aprovechen de este proyecto que tiene en Paloma Valencia una opción seria para sacar el país adelante.



