
La fábula del colibrí o el impacto de las pequeñas acciones frente a grandes desafíos. ¿Y qué hay más desafiante que la educación de las generaciones futuras? Toda mi admiración por los docentes que educan, guían, transmiten valores, imparten conocimientos, fomentan habilidades y forman a ciudadanos críticos y comprometidos con su futuro, y toda mi repulsa a los adoctrinadores que intentan imponer ideas, creencias o ideologías específicas a sus alumnos, evitando el análisis crítico y presentando sus enseñanzas como dogmas irrefutables.





















