Joan Tomás Miralles retweetledi

Con mi primo atendíamos el kiosco de mi papá y teníamos un truco para vender más: cuando no venía nadie, uno de los dos se pasaba al lado de afuera del mostrador y se quedaba mirando los productos, haciendo de que elegía. En cinco minutos, se llenaba de gente.
No lo sabíamos, pero estábamos explotando un sesgo de validación social: tendemos a pensar que si alguien ya está ahí, debe haber algo bueno.
Este año hicieron un experimento: pusieron a personas a charlar con dos IAs. Una que intentaba convencerlas de algo, y otra que estaba en su mismo rol, también simulando ser persuadida. Cuando la IA compañera se convencía... el humano la seguía, aun sabiendo que era un robot.
O sea: el truco del kiosco funciona incluso cuando sabés que es un truco. Estamos programados para perseguir la validación.
Este año, la mayoría del contenido de internet va a ser generado por inteligencia artificial y pensado para manipularnos: reseñas de productos, opiniones políticas, canciones... todo va a ser sospechoso por default.
Y así es como internet, que nació con la promesa de democratizar el acceso a la información, termina muriendo ahogada en su propio spam.
Nunca en la historia valió tanto ser humano y poder probarlo.

Español













