Miguel A. Vila 🇪🇸🇻🇪 🇨🇺
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Miguel A. Vila 🇪🇸🇻🇪 🇨🇺
@MAvilafer770
"Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos". Numerario de la SUAK (Sociedad Universal AntiKantiana). Lefevrista. "Dios es una Cosa".



Para mi, el paisaje cultural más hermoso del mundo.


No todo en la vida hay que tomárselo tan en serio… A veces una broma es solo eso: una broma. El presidente @realDonaldTrump compartió en sus redes sociales un meme donde aparece vestido como papa. ¿En serio vamos a escandalizarnos por eso? Es evidente que fue algo hecho con humor, no un insulto a la Iglesia católica. Sí, es posible que algunos católicos de buena voluntad se hayan sentido incómodos, y se respeta. Pero viendo el historial del presidente, está claro que su intención no fue atacar a los católicos. Todo lo contrario: siempre ha defendido nuestros valores y ha hablado con respeto de la Iglesia. Incluso muchos de sus colaboradores cercanos son católicos, como su vicepresidente J. D. Vance y su secretario de Estado, Marco Rubio. Muy pocos líderes políticos han defendido con tanta firmeza a la Iglesia católica y a los principios fundamentales de nuestra fe: la libertad religiosa, la vida desde la concepción y la familia natural. Y lo ha hecho sin ser católico. Defender a Trump es simplemente reconocer que, en un mundo que cada vez se aleja más de la verdad, él ha sido una voz clara y valiente. Mientras muchos guardan silencio, él habla. La Iglesia católica ha sabido cautivar al mundo con el misterio y la solemnidad del cónclave: el humo blanco, las campanas, la multitud en la plaza, el famoso “Habemus Papam”… Todo ese simbolismo sigue fascinando al mundo moderno. Y sí, los medios se llenan de especulaciones sobre quién será el próximo papa. En ese contexto, que un presidente protestante quiera sumarse con sentido del humor no me escandaliza en lo absoluto. Al contrario: yo lo interpreto como una muestra de admiración por lo majestuoso de nuestra Iglesia. Un gesto simpático, no ofensivo. Así que enfoquémonos en lo que de verdad importa. Los invito a rezar y a ayunar por la Iglesia. Eso es lo que deberíamos estar haciendo, no buscando enemigos donde no los hay. Y, por qué no, también recemos por la conversión del presidente Trump al catolicismo. Sería una gran noticia para nuestra fe. Y, sin duda, la Iglesia lo recibiría con los brazos abiertos.


I abans de dormir posaré aquesta imatge que tant molesta els espanyoleitors: El nostre emblema nacional al Castel Nuovo de Nàpols.



Estoy leyendo: "Soy yo, el acusado, quien tendría que juzgaros" - Comentarios de las Actas del Magisterio que condenan los errores modernos, por Mons. Marcel Lefebvre. ¡ESTA MUY BUENO, LO SUPER RECOMIENDO! 💪






















