Justicia, Encuentro y Perdón@JEPvzla
Al día de hoy, contabilizamos 518 presos políticos en Venezuela, una cifra que demuestra cómo la persecución se ejecuta de manera sistemática contra todos los sectores del país. Esta realidad se torna aún más crítica y alarmante tras los recientes sismos que han sacudido el territorio nacional.
La emergencia y el grave riesgo estructural derivado de los temblores exponen una verdad inocultable: la vulnerabilidad tras las rejas es total. El temor ante el colapso de las infraestructuras, el absoluto aislamiento comunicacional y la inexistencia de protocolos de evacuación segura en los centros de detención mantienen en una situación de riesgo extremo e inhumano tanto a los reclusos como a sus familias.
Bajo este contexto de desamparo institucional, exigimos la atención inmediata y prioritaria para los casos de extrema vulnerabilidad. Es urgente que se considere libera y se brinde asistencia médica especializada a las 38 personas que padecen enfermedades graves, así como a los 20 adultos de la tercera edad que sufren un encierro incompatible con su condición.
Mantener el confinamiento de estas personas ante un riesgo sísmico latente no es custodia, es un ensañamiento inaceptable.
La libertad de los presos políticos no puede seguir siendo objeto de dilaciones; apostar por la liberación plena de todos los prisioneros políticos es el primer paso indispensable, urgente y obligatorio para abrir una vía real de redemocratización y reencuentro que el país necesita.