
Neurocientíficos han demostrado que el amor romántico activa las mismas áreas cerebrales que las drogas. ¿La razón? Somos ciudadanos del siglo XXI con hormonas del Paleolítico. ¿Y la consecuencia? A veces aguantamos frases que esconden relaciones tóxicas. abc.es/xlsemanal/a-fo…











