Ricardo Gali@RicardoGali
Te contesto de forma integral:
El proyecto está mal planeado porque no se ha presentado públicamente un estudio serio de impacto vial antes y después, ni un estudio de demanda ciclista real en ese tramo, tampoco existe un análisis integral de accesos, retornos, cruces peatonales y transporte público.
Sin esos detalles técnicos, cualquier intervención es parcial y no resuelve el problema. Por eso se habla de improvisación, no por la idea de la ciclovía, sino por la ausencia de planeación integral visible solo quieren ejercer el presupuesto.
Decir que el tráfico lo generan los autos por sí mismos es una simplificación. El congestionamiento lo provoca la mala distribución del espacio y la falta de rediseño completo del sistema. Reducir capacidad en una vialidad ya saturada, sin alternativas funcionales ni ajustes en todo el corredor, no elimina el problema, lo traslada y lo agrava.
Una ciclovía solo beneficia realmente a quienes viven y transitan la zona cuando está bien conectada con orígenes y destinos reales, cuando se integra a un sistema completo y cuando no rompe la operación básica de la vialidad.
Las entradas se bloquean cuando los carriles confinados están mal resueltos, se reducen radios de giro, se eliminan retornos funcionales y se fuerzan maniobras inseguras, eso no es un argumento político, es técnico.
Sobre las calles secundarias, precisamente porque también tienen flujo, se debe de analizar capacidades, velocidades y vocaciones. No todas las vialidades cumplen la misma función. Hay calles con menor volumen y mejor convivencia para ciertos usos que una arteria primaria como Zavaleta.
La movilidad es un derecho, correcto y aplica para todos, no solo a un sector por ende si hay afectación a los comerciantes y habitantes debe socializarse y presentar un plan para mitigarse. Y justamente por eso debe planearse con estudios que validen la viabilidad. Los derechos no se garantizan con parches ni con obras incompletas, sino con políticas públicas reales.
Respecto al comercio y el estacionamiento, cumplir la norma no elimina el impacto urbano. La movilidad se diseña considerando a peatones, ciclistas, transporte público, vecinos y economía local como un sistema, no enfrentándolos entre sí.
El punto central para mi es que lo que cuestionan los vecinos y comerciantes es una obra aislada, sin planeación integral, que corre el riesgo de gastar recursos públicos sin resolver el problema de fondo.
Pensar no es resistirse al cambio, es exigir que el cambio funcione.
Saludos y aquí lo importante es el diálogo.