Ana Fernández retweetledi

En la doble excepcionalidad (TDAH + altas capacidades) a menudo aparece una especie de síndrome del impostor.
El rendimiento es muy irregular.
A veces se siente como un Ferrari con el motor rugiendo pero atascado en un callejón.
Es tener capacidad y no poder sostenerla.
Saber hasta dónde podrías llegar, pero no siempre poder hacerlo.
Y entonces nada encaja:
ni cuando no llegas, ni cuando sí, porque tampoco te lo acabas de creer del todo.
Español





















