Jesus Calixto retweetledi

Hasta qué punto se ha deformado, distorsionado y envenenado la percepción del vulgo (pues difícilmente puede hablarse ya de pensamiento), que si un fiel católico no comulga con las pretensiones sionistas, ¡sus adoradores se permiten acusarlo de comunista!
¡Llamar “comunista” a un católico es como llamar “agua” al aceite: una falacia conceptual que revela un desconocimiento profundo de la teología cristiana, de la teleología moral del Evangelio y de la deontología que sustenta la doctrina social de la Iglesia!
El catolicismo, en su esencia, se edifica sobre la trascendencia, la libertad y la dignidad inviolable de la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios. El comunismo, en cambio, emerge de una ontología materialista y atea que niega esa misma trascendencia y ha producido (en nombre de una utopía sin alma), más de cien milloens de víctimas a lo largo del siglo XX. Pretender confundir o conciliar "catolicismo" y "marxismo" NO es solo un error intelectual, sino una aberración moral.
A tal extremo ha descendido la ignorancia de las masas, que ya no conocen su propia fe y atacan, paradójicamente, a quienes sí la conocen, sí la aman y sí la defienden.
Un católico bien formado, por principio, no puede ser sionista, ni comunista, ni marxista, ni liberal, pues todas esas ideologías son contra natura y esencialmente anticristianas, al situar al hombre en el centro del universo y expulsar a Dios de su trono y de su altar.
El católico integral solo puede defender, con razón y con fe, el Reinado Social de Cristo, en quien convergen la justicia y la misericordia, la verdad y la paz. Solo en Jesucristo el orden temporal se reconcilia con el Eterno, y la historia y el ser humano, encuentra su sentido último.
autor: Mar Mounier.

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