
Lo que muestran los estudios disponibles sobre el impacto de la inmigración en los sistemas de bienestar (Holanda, Dinamarca, España,...) es que su contribución fiscal neta es significativamente negativa, lo cual afecta al nacional de esos países, que paga más impuestos y recibe menos. Pero da igual. Porque el argumento economicista daría a entender que un extranjero rico habría de ir delante de un español pobre. Y no. Nunca. El motivo por el que las casas en España tienen que ser prioritariamente para los españoles es, estrictamente, porque son españoles. Porque las comunidades nacionales existen y son una forma de refugiar y solidarizarse con los que peor les va de la comunidad. Por eso las viviendas sociales que haya en España tendrán que ser para españoles y las que haya en cualquier otro lugar para los nacionales de ese lugar (y no para los españoles). Jugar a ser solidario con los de fuera con el dinero de los españoles sin casa es una forma de ser insolidario con los tuyos. Claro que para poder ser insolidario con los tuyos primero has tenido que pensar que no existe ese "los tuyos", que no te ata ningún vínculo ni deber ni compromiso ni responsabilidad con tu familia, tus amigos, tus vecinos o tus compatriotas.























