

Hacemos un llamado urgente a proteger a nuestros niños, niñas y adolescentes de contenidos degradantes. Hoy muchos se alarman por letras como las de la canción +57, pero la realidad es aún peor: cientos de canciones con mensajes igual o más dañinos están al alcance de nuestros menores. Aquí les comparto una recopilación presentada hoy en el Congreso que muestra la gravedad de esta situación.


















