
☑️ Una vez más, Dirty Sánchez, apelando a las emociones más primitivas, tribales y viscerales que produce la religión para desviar la atención de la jauría de imbéciles que le vota. Solo un despojo humano usa el nombre de Dios como telón para tapar su propia podredumbre. ☑️ Teatro litúrgico para tapar que acaban de publicar que a su mujer la imputan por tráfico de influencias y corrupción. Cada vez que el cerco judicial se estrecha, Sánchez saca un conejo internacional del sombrero. Cuando imputaron a su hermano, viajó a Bruselas. Cuando imputaron a su número tres, convocó una crisis humanitaria. Ahora imputan a su mujer y de repente le urge hablar del Papa y de la paz.



















