
¡Cuidado con lo que le dices o le preguntas a la Inteligencias Artificial! Un juzgado federal en Nueva York acaba de dictar sentencia en el caso "United States vs. Heppner" en el que, desde mi perspectiva, acaba de generar un precedente judicial peligroso sobre Inteligencia Artificial. 1. Contexto del asunto. El señor Bradley Heppner se encontraba sujeto a una investigación penal federal. Decidió utilizar la IA "Claude" para redactar estrategias de defensa, analizar su situación legal y compartirle dicha información generada a su abogado. Pensó que como sería información que utilizaría su abogado, la misma estaría protegida. 2. La decisión judicial. Este asunto presentó una cuestión jurídica novedosa en el derecho estadounidense (y también para cualquier otro país, como México): ¿La información que genera una persona sujeta a investgación criminal a través de una IA pública está protegidas por las doctrinas conocidas como "privilegio entre cliente/abogado" y "producto de trabajo" (work product)? El juez Rakoff determinó que no. Los argumentos, en esencia, son: - La IA no es un abogado. Las comunicaciones generadas entre la IA y el acusado Heppner no son comunicaciones entre cliente/abogado. - La información generada por la IA no es confidencial, ya que los usuarios, al consentir los acuerdos de confidencialidad de Claude (política de privacidad) y compartir datos con terceros, se pierde la calidad de información "privada". - La trampa de la doctrina del "Work Product". El argumento de defensa de Heppner fue que dicha información generada se trataba de "material de trabajo" para el juicio. Sin embargo, el juez Rakoff consideró infundado tal argumento, pues, a su consideración, las preguntas e información obtenida por Heppner no fue generada bajo la dirección y supervisión de su abogado. El juez determinó que si el abogado lo hubiere hecho como parte de estrategia de litigio, tal vez la decisión judicial adoptada hubiese sido distinta. 3. Efectos de la sentencia. Heppner tuvo que entregar a la autoridad investigadora la información que Claude le generó. 4. Moraleja. Este precedente genera ciertas reglas en las que, estimo, hay que poner atención: * Si estás sujeto a investigación no consultes a la IA sin supervisión de tu abogado porque puede ser utilizada en tu contra. La IA puede ser lista, pero no es tu confidente legal. * Tal vez obliga a los abogados a revisar y rehacer acuerdos de confidencialidad, contratos de servicios legales con clientes y modificar sus programas de cumplimiento normativo en relación con la IA como instrumento de apoyo en el trabajo cotidiano jurídico. El mensaje final del juez Rakoff es relevante, al señalar, en esencia que el uso de la IA no debe apartarse de principios legales, como aquellos que rigen el privilegio entre "cliente/abogado" y la doctrina del "work product". Aquí la sentencia por si la quieren consultar: storage.courtlistener.com/recap/gov.usco…






