Manu
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Manu
@malonmar
Analista de #riesgos y fondos de inversión. Sport lover. Aprendiz de runner. 21,097km ➡ 1:44:57. 10km ➡ 0:47:56. Spartan Race Sprint ➡ 56:25. Feliz.





Resulta difícil entender que un país que dispone de solo 7 hidroaviones para cubrir 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas destine dinero a financiar el tranvía de Marruecos, el tren de Egipto, proyectos de género en Guinea o iniciativas de la Agenda 2030 en Bolivia.


Abro melón 🍈 Cada verano asistimos al mismo espectáculo: miles de hectáreas arrasadas, pueblos evacuados, viviendas en peligro, millones de euros gastados en extinción y políticos (de todos los partidos) prometiendo que “se tomarán medidas”. Después llega el otoño, el invierno y la primavera, y los montes siguen igual de abandonados. Quizá ha llegado el momento de plantear una solución diferente. Si una persona recibe una ayuda pública y está en edad y condiciones de trabajar, ¿por qué no vincular parte de esa prestación a tareas de utilidad social? Limpieza de montes, desbroce de caminos forestales, retirada de vegetación seca, mantenimiento de cortafuegos, reforestación o conservación de espacios naturales. No se trata de castigar a nadie ni de señalar a quien necesita ayuda. Se trata de que las ayudas públicas también puedan generar un retorno para la sociedad. Quien contribuye con sus impuestos financia esas prestaciones, y parece razonable que, cuando sea posible, exista una colaboración en beneficio de todos. España tiene millones de hectáreas de monte y una parte importante se encuentra abandonada. Mientras tanto, cada verano movilizamos enormes recursos para apagar incendios que, en muchos casos, encuentran combustible acumulado durante años. La prevención cuesta mucho menos que la extinción. Un cortafuegos limpio vale más que cien discursos cuando llegan las llamas. Además, esta medida tendría un efecto doble: reducir el riesgo de incendios y ofrecer experiencia, hábitos y formación a personas alejadas del mercado laboral. Es mucho mejor invertir tiempo en mejorar el entorno que resignarse a que haya personas sin ocupación mientras los montes se convierten en una bomba de relojería. Nos hemos acostumbrado a debatir sobre cómo apagar incendios. Quizá deberíamos empezar a debatir seriamente sobre cómo evitar que se produzcan. ¿Qué os parece? ¿Tomaríais esta medida?




















