
Ramiro Saavedra-Becerra
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Ramiro Saavedra-Becerra
@rasbe
Ex-Presidente del Consejo de Estado. Derecho Administrativo. Responsabilidad Estado. Sociología Política. Alto Gobierno.Socio de Saavedra Becerra Abogados SAS..





The FDR worship needs to end. Putting him over Washington? Criminal behavior




Hay personas de izquierda que dicen no entender por qué hay gente que votará por De la Espriella. Otras escriben en las redes que los que votan por este candidato son unos “locos”. Y yo me pregunto, ¿cómo se puede enfrentar una fuerza política reaccionaria si no entendemos las razones que llevan a algunas personas a votar por ella? Si ahora De la Espriella está ocupando un cómodo segundo lugar en las encuestas es porque algo en su figura y en su discurso ha conectado con el deseo de la gente. Nos guste o no, su campaña, con ayuda de los grandes medios, ha construido una narrativa que ha logrado atraer a una buena parte del electorado y ha hecho que este crea que su única alianza es con “Dios y el pueblo colombiano” y que se trata de un “hijo de la provincia” que rescatará al país del centralismo bogotano. Y es que De la Espriella encarna la clásica historia del personaje exitoso que hemos visto en películas de Hollywood y en las telenovelas: la de alguien que viene “desde abajo” y que, muy rápidamente, logra construir una hermosa familia y una exitosa carrera profesional. En estas historias, a algunas personas poco les importa de dónde salió todo el dinero para llegar a la cima; lo que valoran es el resultado final. Además, tiene su propio toque: un estilo que algunos despectivamente han llamado de “lobo”, pero que él supo capitalizar aprovechándose de sus antepasados italianos y del complejo de colonizado que tenemos en América Latina, donde todo lo que viene de afuera nos parece digno de admirar. Por esto, reivindica su trayectoria “hecha a pulso” y sostiene que lo que no soportan no es tanto que tenga mucha plata, sino que tiene muy buen gusto: gusto por la buena ropa, las joyas y la música italiana. Como dijo en una entrevista: “El dinero se hace, pero con el estilo se nace”. Ahora bien, es claro que nunca le cerró las puertas a la política. Siempre dijo que “sacrificaría” su vida cómoda para defender a la patria de la izquierda radical. Y aquí es donde empieza la discusión, porque si hay algo que en Colombia no compartimos es la misma idea de lo que debería ser nuestra patria. Por lo menos, es lo que ha estado siempre en disputa. Pero, además de la construcción de un personaje, lo clave ha sido también el momento político. De la Espriella decide participar en política cuando ya ha habido un primer gobierno progresista en el que, a pesar de que Petro no lo quiera aceptar, se cometieron muchos errores que podrían haberse evitado. Frente al desgaste normal de esta experiencia y de otras experiencias en América Latina, figuras de derecha se erigen en los “padres salvadores de la patria”. Sin embargo, “aunque el mono se vista de seda, mono se queda”. Por más que se jacte de ser culto e ilustrado, De la Espriella no deja de ser un vulgar machista. Todos los políticos saben que hablar de sexo da votos; de ahí que no sea extraño que alardee del tamaño de su miembro. Sabe que necesita apelar a las fantasías sexuales de su electorado. Pero, más allá de la creación de ese personaje, sus propuestas son más de lo mismo; no hay nada que proponga que ya no hayamos visto o escuchado de otros candidatos: seguridad con mano de hierro –por no decir “seguridad democrática”–; retomar las fumigaciones aéreas y los bombardeos contra la “narcoguerrilla”; nada de procesos de paz; eliminar la JEP y construir megacárceles como las de Bukele en El Salvador. Los líderes políticos han sido muy hábiles en decirle a la gente lo que necesita. Pero, ¿hay algún líder político de derecha que alguna vez le haya interesado escuchar a la gente para saber lo que de verdad quiere? ¿De qué sirve disfrazarse del Vito Corleone de la costa si, al final, lo único que propone para Colombia es más de lo mismo? eltiempo.com/opinion/column…

German polls in May: AfD at 29%, followed by CDU/CSU at 22%. The Greens are at 14%, SPD falls to 12.5%, and Left Party stands at 11%. Only AfD can save Germany.









