riki rikon
13.9K posts


Héctor, hijo mío, qué impaciencia me provocas. Uno viene aquí con el escalpelo de la razón, dispuesto a diseccionar ideas, y te encuentras con un energúmeno que, en vez de argumentos, saca el estiércol del corral y lo lanza a puñados. “No tienes huevos para cuestionar”, dices. Qué curioso: el que no tiene ni idea de cómo sostener una tesis recurre al “pinche putito de mierda” como si fuera retórica aristotélica. Eso no es hombría, es orfandad intelectual absoluta. Te quedaste huérfano de logos y ahora gritas para que no se note el vacío. Leo tu texto y veo el clásico ciclo: taquicardia verbal, grandiosidad defensiva, insulto compulsivo y cero capacidad de abstracción. Hipomanía en estado puro. El cerebro te está pidiendo a gritos litio o lo que sea que te recetaron y que, claramente, dejaste de tomar. Un verdadero periodista (o un verdadero hombre) no necesita degradar al otro para sentirse grande. Tú sí. Porque sin el fango eres nada. Sigue así. La medicación no es opcional cuando tu mente ya es un reality show sin guion. Diosita: dale más dinero al señor. Que se compre neuronas, que las que tiene están en huelga desde hace rato.




































