
vitrix
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147 años después, seguimos teniendo la misma prioridad: las personas. ✊🏻 Un país que avanza, que protege lo público, que amplía derechos y no deja a nadie atrás. 🌹 147 años haciendo historia, construyendo progreso, igualdad y justicia social. #147AniversarioPSOE



























𝙀𝙙𝙞𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖𝙡 𝗣𝗿𝗼𝗴𝗿𝗲𝘀𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗼 𝗰𝗼𝗮𝗿𝘁𝗮𝗱𝗮 𝘗𝘢𝘴𝘢𝘳𝘦𝘭𝘢 𝘢𝘭 𝘙𝘌𝘛𝘈: 1×1 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘵𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘰 𝘳𝘦𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘴𝘦𝘭𝘦𝘤𝘵𝘪𝘷𝘢 La Comisión de Seguridad Social llega a una estación decisiva con la llamada pasarela al RETA para mutualistas alternativos. El informe de ponencia ya ha superado su primer filtro parlamentario con una aritmética reveladora: votos a favor del grupo proponente, @gpscongreso(Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso), y abstención del resto. Conviene leerla bien. Esa abstención no fue un “no me importa”, sino una maniobra calculada: evitar que la tramitación se encallara y, a la vez, marcar distancia respecto de un texto que muchos grupos no quisieron asumir como propio. El resultado es un equilibrio inestable: el asunto sigue vivo, pero sin consenso sustantivo. Y en protección social, mantener vivo un expediente puede ser una forma elegante de aplazar el conflicto sin resolverlo. La jubilación no entiende de tiempos parlamentarios; llega igual. Por eso, lo que importa ahora no es que la proposición avance —que avance es lo mínimo—, sino qué avance y a quién alcance. El gobierno y las Cortes han demostrado en los últimos años que saben corregir injusticias heredadas cuando deciden hacerlo. Se han activado mecanismos para cerrar lagunas de cotización en colectivos con trayectorias históricamente mal encajadas en el sistema; se anuncia, además, un real decreto para computar periodos de actividad profesional de deportistas de los años 80 y 90. Son ejemplos de una idea razonable: el Estado reconoce que hubo trabajo sin protección suficiente y decide reparar. Precisamente por eso la comparación es inevitable: no para oponer colectivos, sino para exigir coherencia en el principio. Aquí, sin embargo, el debate amenaza con reducirse a una palabra —“pasarela”— como si el término garantizara el contenido. Y esa es la trampa. Una pasarela puede ser un puente o un peaje; puede integrar o seleccionar; puede reparar o repartir frustraciones. @MovimientoJ2(Movimiento #J2) ha puesto sobre la mesa una exigencia que, en el fondo, es un criterio de calidad democrática: una solución voluntaria, 1×1, para todos, sin limitaciones ni exclusiones que conviertan el derecho en un filtro por edad, por situación o por capacidad de pago. Dicho en castellano político: una salida que no nazca ya recortada. La proposición que se tramita aspira a modificar el marco del RDL 8/2015 (Ley General de la Seguridad Social) en lo relativo a mutualidades alternativas. Esa ambición obliga a algo más que a gestionar titulares. Obliga a explicar por qué se elige un diseño y no otro, a quién deja dentro y a quién deja fuera, y con qué justificación. Porque las exclusiones, cuando se legislan, dejan de ser accidente: se convierten en doctrina. Aquí aparece el punto más delicado para el grupo proponente. Si @gpscongreso (Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso) quiere que su iniciativa se lea como un avance progresista, debe demostrarlo donde duele: en el alcance real de la solución. Las enmiendas que siguen vivas de otros grupos parlamentarios, junto al debate público que impulsa @MovimientoJ2(Movimiento #J2), ofrecen margen para una mejora sustancial. Si el PSOE rehúye ese margen y se conforma con un texto que avanza por inercia, su relato de progreso se quedará corto. Peor: empezará a parecer oportunismo, la vieja tentación de conceder reparación plena en unos frentes y administrar “soluciones parciales” en otros, confiando en que la complejidad técnica amortigüe el coste político. La Comisión todavía puede convertir una abstención estratégica en algo útil: un espacio para rehacer consensos, corregir déficits y evitar una reforma que nazca ya dividida. El Parlamento no está para mantener expedientes respirando; está para decidir con claridad. Y la claridad, aquí, consiste en algo verificable: una pasarela voluntaria al RETA que reconozca 1×1 los años cotizados en mutualidad, sin recortes, sin límites por edad y sin exclusiones, de modo que la transición no dependa de la capacidad económica ni deje fuera a quienes ya han agotado el tiempo de espera. Si lo que sale de la Comisión no cumple ese estándar, no será una pasarela: será un filtro. Y llamar “progreso” a un filtro es, sencillamente, propaganda. #Pasarela1x1AlRetaParaTodos #J2NoAceptaMigajas #J2SeMueve


𝙀𝙙𝙞𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖𝙡 𝗣𝗿𝗼𝗴𝗿𝗲𝘀𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗼 𝗰𝗼𝗮𝗿𝘁𝗮𝗱𝗮 𝘗𝘢𝘴𝘢𝘳𝘦𝘭𝘢 𝘢𝘭 𝘙𝘌𝘛𝘈: 1×1 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘵𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘰 𝘳𝘦𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘴𝘦𝘭𝘦𝘤𝘵𝘪𝘷𝘢 La Comisión de Seguridad Social llega a una estación decisiva con la llamada pasarela al RETA para mutualistas alternativos. El informe de ponencia ya ha superado su primer filtro parlamentario con una aritmética reveladora: votos a favor del grupo proponente, @gpscongreso(Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso), y abstención del resto. Conviene leerla bien. Esa abstención no fue un “no me importa”, sino una maniobra calculada: evitar que la tramitación se encallara y, a la vez, marcar distancia respecto de un texto que muchos grupos no quisieron asumir como propio. El resultado es un equilibrio inestable: el asunto sigue vivo, pero sin consenso sustantivo. Y en protección social, mantener vivo un expediente puede ser una forma elegante de aplazar el conflicto sin resolverlo. La jubilación no entiende de tiempos parlamentarios; llega igual. Por eso, lo que importa ahora no es que la proposición avance —que avance es lo mínimo—, sino qué avance y a quién alcance. El gobierno y las Cortes han demostrado en los últimos años que saben corregir injusticias heredadas cuando deciden hacerlo. Se han activado mecanismos para cerrar lagunas de cotización en colectivos con trayectorias históricamente mal encajadas en el sistema; se anuncia, además, un real decreto para computar periodos de actividad profesional de deportistas de los años 80 y 90. Son ejemplos de una idea razonable: el Estado reconoce que hubo trabajo sin protección suficiente y decide reparar. Precisamente por eso la comparación es inevitable: no para oponer colectivos, sino para exigir coherencia en el principio. Aquí, sin embargo, el debate amenaza con reducirse a una palabra —“pasarela”— como si el término garantizara el contenido. Y esa es la trampa. Una pasarela puede ser un puente o un peaje; puede integrar o seleccionar; puede reparar o repartir frustraciones. @MovimientoJ2(Movimiento #J2) ha puesto sobre la mesa una exigencia que, en el fondo, es un criterio de calidad democrática: una solución voluntaria, 1×1, para todos, sin limitaciones ni exclusiones que conviertan el derecho en un filtro por edad, por situación o por capacidad de pago. Dicho en castellano político: una salida que no nazca ya recortada. La proposición que se tramita aspira a modificar el marco del RDL 8/2015 (Ley General de la Seguridad Social) en lo relativo a mutualidades alternativas. Esa ambición obliga a algo más que a gestionar titulares. Obliga a explicar por qué se elige un diseño y no otro, a quién deja dentro y a quién deja fuera, y con qué justificación. Porque las exclusiones, cuando se legislan, dejan de ser accidente: se convierten en doctrina. Aquí aparece el punto más delicado para el grupo proponente. Si @gpscongreso (Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso) quiere que su iniciativa se lea como un avance progresista, debe demostrarlo donde duele: en el alcance real de la solución. Las enmiendas que siguen vivas de otros grupos parlamentarios, junto al debate público que impulsa @MovimientoJ2(Movimiento #J2), ofrecen margen para una mejora sustancial. Si el PSOE rehúye ese margen y se conforma con un texto que avanza por inercia, su relato de progreso se quedará corto. Peor: empezará a parecer oportunismo, la vieja tentación de conceder reparación plena en unos frentes y administrar “soluciones parciales” en otros, confiando en que la complejidad técnica amortigüe el coste político. La Comisión todavía puede convertir una abstención estratégica en algo útil: un espacio para rehacer consensos, corregir déficits y evitar una reforma que nazca ya dividida. El Parlamento no está para mantener expedientes respirando; está para decidir con claridad. Y la claridad, aquí, consiste en algo verificable: una pasarela voluntaria al RETA que reconozca 1×1 los años cotizados en mutualidad, sin recortes, sin límites por edad y sin exclusiones, de modo que la transición no dependa de la capacidad económica ni deje fuera a quienes ya han agotado el tiempo de espera. Si lo que sale de la Comisión no cumple ese estándar, no será una pasarela: será un filtro. Y llamar “progreso” a un filtro es, sencillamente, propaganda. #Pasarela1x1AlRetaParaTodos #J2NoAceptaMigajas #J2SeMueve




👉 El reto no es solo que los sistemas públicos de pensiones sean sostenibles. También deben garantizar la suficiencia de las prestaciones y la equidad social. Mantener ese equilibrio es uno de los grandes desafíos de nuestras sociedades y una responsabilidad compartida @EU_EESC










