
Kast cree que una investigación o un libro “no generan trabajo”. Esa mirada es la que condenó a Chile a exportar piedras y fruta durante décadas. Los países desarrollados invierten en ciencia, tecnología y universidades porque ahí nacen los empleos y la productividad del futuro. Corea no se desarrolló cerrando laboratorios. Finlandia no creció eliminando investigadores. El problema no es invertir en conocimiento. El problema es no tener una estrategia para transformar ese conocimiento en industria, tecnología y valor agregado en Chile.
























