okay but can someone correct me if i’m wrong on this?
sperm donor baby was born at end of s6,
so the baby would be 3 at most??
a 3 year old isn’t climbing an electricity tower.
unless there’s been some time jump i’ve forgotten?
Si por esta escena Hudson y Connor quedaron tan mal como para tener que tomarse un rato y abrazarse, no puedo imaginarme lo fuerte que va a ser la 2da temporada.
Hudson Williams and Connor Storrie’s original Quinn audio “Ember & Ice” is officially the #1 most-listened to series on the @tryquinn app ever and has garnered 39 Million minutes in listen time!
Founder Caroline Spiegler booked the duo before Heated Rivalry even secured its U.S. distribution deal.
(via @Variety)
Read more 🔗 variety.com/2026/tv/news/q…
That is hus father's nose. His mother has an adorable button nose. He gets his Korean looks from her. But tall and that nose, that has to be his Dad's (having never seen him, but mom is tiny with a tiny nose. Hudson's aquiline nose is definitely Dad's, who is of, I think, of Scandinavian ancestry.
You know with these vertical dramas trying to mimic #HeatedRivalry this is as CLOSE as best they have done. I’m addicted to #ShaneAndIlya but also addicted to #ShaneAndRoman. Just look at all the similarities w/ boxing. Spoiler alert: they have a kid at the end of this one.
And why Connor is glorified. A white man will garner more magazine covers and not be a part of the same discourse. Even Rachel and Jacob glorify Connor, and give Hudson shit. At the recent bookcon they even said that Connor was "eloquent and lovely" and reduced Hudson to "Who?" and needed to "interpret" Hudson's question" and Rachel reduced Hudson basically to "Duh" and "chaos." From the WRITER and the SHOWRUNNER.
Listen, I don't deny Connor's talent, but egads, don't reduced Hudson's. Just because his lines weren't in Russian (and FYI, Connor didn't learn Russian, he copied what he was taught for his lines only. (though Shane is supposed to learn Russian in TLG, who wants to bet they'll leave that part out?)
Sighs.
"Hudson forma parte de una nueva generación de actores que son de minorías (...) Acusaciones de todo tipo, dudas sobre su talento. Surgen comparaciones y jerarquías, como si su apariencia necesitara ser validada para justificar su lugar." Hollywood y el nuevo objetivo: cuando los cuerpos de los actores se convierten en espectáculo. Artículo por Les Flappers.
Traducción:
En los últimos días, ha surgido un fenómeno imposible de ignorar: la forma en que ciertos actores se han convertido en objetivos en internet, no por sus interpretaciones, ni por sus decisiones de carrera. Sino por sus rostros, sus cuerpos y lo que se percibe que representan.
El caso de Hudson Williams resulta revelador (...) El rápido ascenso en popularidad lo llevó al centro de atención, pero también, muy pronto, a una ola de críticas que va mucho más allá de la evaluación artística.
Lo que está ocurriendo aquí va incluso más lejos. Hudson forma parte de una nueva generación de actores provenientes de minorías que ya no están confinados a papeles secundarios o estereotipados. Encarna un tipo de presencia distinta: visible, central, que cruza ciertos límites, ya sean culturales, estéticos o geográficos. Y esta mayor visibilidad, más global en alcance, también parece provocar reacciones más intensas.
Esto resulta aún más significativo porque este tipo de representación sigue contrastando con estándares establecidos desde hace mucho tiempo. Durante años, las figuras situadas en el centro de atención han tendido a cumplir expectativas muy específicas, a menudo homogéneas, predominantemente blancas y moldeadas por una norma restringida. Aquí confluyen varios elementos: un romance queer, una identidad cultural marcada, un origen distinto que irrumpe en un espacio mediático global. Esta combinación refuerza la visibilidad, pero también, evidentemente, la expone más a la crítica.
Acusaciones de todo tipo, dudas sobre su talento, pero sobre todo, una fijación en su apariencia. En redes sociales, publicaciones que reúnen miles de “me gusta” se centran en su rostro, sus rasgos, su aspecto general. Algunas van más allá, derivando en ataques vinculados a sus orígenes, incluyendo el uso de insultos en la lengua materna de su madre, el coreano. Lo que está en juego aquí supera la simple crítica: es una forma de reducirlo, de situarlo en la alteridad, como si esta visibilidad resultara perturbadora precisamente porque se aparta de lo esperado.
Más recientemente, Hudson Williams también apareció en una campaña publicitaria de la marca de equipos de fitness Peloton. Esta aparición desencadenó igualmente una ola de reacciones particularmente duras en línea. Las críticas no se limitaron a la campaña en sí, sino que rápidamente derivaron en comentarios marcados por un alto grado de crueldad, e incluso vulgaridad, dirigidos directamente a su apariencia y a su imagen pública.
Pero, una vez más, no es su trabajo lo que se discute. Su cuerpo es diseccionado, descrito como demasiado delgado, como algo que no se ajusta a cierta idea de cómo se supone que debe lucir un actor, o incluso un hombre. Surgen comparaciones, se establecen jerarquías implícitas, como si su apariencia necesitara ser validada para justificar su lugar.
Lo que ocurre aquí no es insignificante. Hollywood siempre ha moldeado imágenes, impuesto estándares y construido figuras idealizadas, pero hoy ese control ya no proviene únicamente de los estudios o las revistas. Se ejerce a gran escala en las redes sociales, por un público que comenta, juzga y amplifica.
(...)
No se trata simplemente de admirar o criticar una actuación. Se trata de decidir si un rostro es aceptable, si un cuerpo encaja en una expectativa, si una presencia en pantalla es digna. En este contexto, ciertos perfiles se convierten en objetivos evidentes: quienes no encajan en una norma rígida, quienes no se alinean con una visión tradicional o quienes encarnan algo distinto.
El problema no es solo la existencia de estas críticas, sino su normalización. Circulan libremente, reciben aprobación, se comparten, se repiten. Adoptan la forma de un discurso aceptable y poco a poco, redefinen lo que el público cree que está permitido decir. Lo que se está desarrollando hoy supera el caso individual de unos pocos actores: es un cambio en la forma en que se perciben las figuras masculinas en Hollywood.
Al mismo tiempo, esta dinámica se cruza con cuestiones más profundas de representación, especialmente cuando se trata de personas de orígenes minoritarios que acceden a espacios donde históricamente han estado subrepresentadas. En ambos casos, ya sea que el detonante sea trivial o estructural, la respuesta suele revelar el mismo mecanismo: la visibilidad pública transformándose en escrutinio público. Una mirada más dura, más intrusiva. Y, sobre todo, cada vez más legitimada.
🔗lesflappers.substack.com/p/hollywood-an…
@perfectlyfine89 You know, I know Madonna had surgery on her face, though I think she lightened on the fillers, but the rocking body she's worked on her whole professional career, though maybe she had knee surgery as she used to have problems with it. She looks great and I was glad to see her!
@WorkElizab Opening exercises: The Lord's Prayer (I went to a public school). Singing God Save the Queen (while turned to the back of the room where we had a portrait of her). Finally, (facing the front to where we had a stand with the Canadian flag on it) singing Oh Canada.
@WorkElizab I was young, yet I watched it because my mom did and we had only one TV upstairs, and I wasn't allowed to use my dad's TV downstairs.
Billy Crystal was so good, I thought the actor was gay.