Consejo de hoy
Ya no te esfuerces demasiado por la gente. Recíbelos en la medida en que ellos te reúnan contigo. Háblales tanto como ellos te hablen. Inclúyelos tanto como ellos te incluyan.
Si supieras de verdad lo que es luchar con tu propia cabeza todos los días, entenderías por qué uno actúa de ciertas formas. Que tener ansiedad no es una moda y ser intenso no es por gusto, es la ansiedad ganándole a uno mismo.
Lo mejor de ser auténtico es que no hay una imagen que mantener.
Deleitarás a algunos y perturbarás a otros, y nada de eso afectará la verdad de tu ser.
🇪🇸 | Un joven con lesión medular vuelve a disfrutar de un "paseo por la playa" gracias a la neurorehabilitación del Hospital Marqués de Valdecilla: "Por más terapias así".
Caminar solo por una ciudad extranjera de noche y darte cuenta de lo lejos que has llegado tiene que ser uno de los momentos cumbre de todos los tiempos.
Tu salud mental es primero.
Aprende a decir que no. Tu sistema nervioso también necesita límites.
Júntate con la gente que quieres. Las relaciones seguras bajan tu estrés.
Duerme mejor. La mente cansada exagera los problemas.
Camina diario. El movimiento suelta tensión acumulada.
Tu mente también se cuida con lo que haces por tu cuerpo.
Camina cuando no te sientas bien. Cuando tengas la mente llena. Cuando te sientas tenso. Cuando no sepas qué hacer primero. No necesitas resolver todo en ese momento. Solo sal a caminar. El movimiento baja la tensión del cuerpo, ordena tus pensamientos y te ayuda a pensar mejor. A veces el camino aparece después de empezar a moverte.
Trump: Venezuela es un país muy feliz en este momento. Eran desdichados, y ahora son felices. El petróleo que está saliendo es enorme: rumble.com/v79j9au-en-res…
Amor verdadero,
ternura sin fin
desde mis primeros
y tambaleantes pasos.
Cuántas veces tus brazos
anticiparon mis caídas.
Cuántas noches en vela,
cuántos trozos de amor
dispersos en pequeños
y valiosos detalles.
Fuiste la primera mirada,
el primer abrazo,
el mejor refugio
para las pisadas tímidas
a través de los años.
Sólo puedes entender
ese amor infinito,
esa entrega sin fin,
esos desvelos sin queja,
cuando unos pequeños brazos
se extienden y sonríen, confían,
al musitar una sencilla palabra
de dos sílabas:
Mamá.