David H. Nossiff
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David H. Nossiff
@DHNS85
Nacido en Ciudad Madero, Tamaulipas. UNAM-IPN-COLMEX. Me agrada caminar y hablar de partidos políticos. https://t.co/YPt2Kpekes








Leamos, todas y todos, el sonado y filoso artículo completo de @Viri_Rios publicado hace unos días El PAÍS. Gracias a quien lo compartió. POR QUÉ CLARA BRUGADA IRRITA A LOS DE ARRIBA Lo que la jefa de gobierno de Ciudad de México ofrece es algo fascinante e inspirador, pero que el estrato más privilegiado de México no usa o desconoce. Quejarse de Clara Brugada se ha convertido en el deporte predilecto de las clases altas de la Ciudad de México. No hay club social, escuela privada o evento de alcurnia donde la conversación no devenga, tarde o temprano, en vituperar su gestión. En ciertos círculos están convencidos de que Clara es de las peores gobernantes de México. El problema es que los datos dicen otra cosa. Brigada es, de acuerdo con Mitowsky, la quinta gobernadora más popular del país. Demoscopía la pone en el noveno. Enkoll le da una aprobación del 64% y El Financiero en 61%. No hay una sola evaluación de su Gobierno en la que Clara no salga bien parada. Lo que os datos parecen revelar es que el problema más profundo, típico de regiones ampliamente desiguales como la Ciudad de México: el que en la capital es difícil gobernar para todos y la agenda de Clara no le está gustando a los de arriba. Según datos de Enkoll, mientras que el nivel socioeconómico AB, el más alto, el 43% de la población desaprueba su mandato, en el nivel más bajo (D/E) sólo el 21% lo hace. En todos los niveles la aprobación supera la desaprobación, pero el margen es relevante. Entre las clases populares de la ciudad, los niveles C- y D+, Clara goza de un afecto considerable. La pregunta es por qué. Hay algo, sin duda, de pedigrí. Brugada es la primera jefa de gobierno proveniente del oriente de la ciudad y ni su estética ni sus manerismos son propios de escuela privada. La jefa de gobierno es una mujer normal, como la mayoría de capitalinas, no una científica galardonada, como fue Claudia Sheinbaum, o un político de aires empresariales como Ebrard o Mancera. Para encontrar alguien del talante de Brugada habría que volver la vista a López Obrador quien, por cierto, también despertaba rechazo entre los de arriba. Evaluación del gobierno de Clara Brugada A diferencia de jefes de gobierno anteriores que solían mantener una interlocución más fluída con el sector privado, Brugada mantiene metas inherentemente urbano-populares para su administración. Sus principales objetivos son el desarrollo de espacios públicos, la expansión de la vivienda social y el fortalecimiento de los servicios populares. Hay pocas reuniones con empresarios y escasa atención al automóvil. Lo que Clara ofrece es algo fascinante e inspirador, pero que el estrato AB no usa o desconoce: un florecimiento de comedores y lavanderías gratuitas, iluminación pública, murales, agencias de empleo, espacios de cuidado, consultorios médicos sencillos, mastografías, veterinarios y atención mental gratuita. En cambio, en materia de seguridad, por mucho el tema de mayor interés entre sus detractores, el gobierno se percibe peor evaluado que antes. Desde que Brugada tomó posesión, la percepción de seguridad ha empeorado en 10 de las 16 alcaldías. De hecho, la expectativa de que la situación mejore sólo ha aumentado en una: Cuauhtémoc, gobernada por la oposición. Otro ámbito del que adolece el Gobierno de Brugada es el de la comunicación. Por algún motivo, una administración multipremiada por sus políticas urbanísticas no ha conseguido articular una estrategia de comunicación capaz de capitalizar esos logros. Limitarse a mostrar fotografías en redes sociales resulta insuficiente. Hace falta construir una narrativa potente, íntimamente asociada a la jefa de gobierno, que transmita con claridad su visión, sus prioridades y sus resultados. El equipo de seguridad de Brugada también debe hacer un mayor esfuerzo por visibiliza el trabajo. El conocimiento ciudadano sobre las acciones emprendidas para prevenir la violencia se ha reducido en varias alcaldías, particularmente en Iztapalapa y Tláhuac.


@Javier_Hidalgo @VeroTeigeiro @Viri_Rios Para sorpresa de nadie, Javier Hidalgo es otra perra arrastrada al poder, que defiende lo indefendible e implementa proyectos deplorables en DETRIMENTO de las PERSONAS DE A PIE.


Adolfo Rios con la selección mexicana en 1996.

Me robaron mis tarjetas dentro de @SmartFitMx (Tlatelolco). Su respuesta: "anota lo sucedido en esta hoja". Ni revisión de cámaras, ni protocolo, ni responsabilidad. Solo burocracia. @Profeco, ¿qué procede ante un negocio que no colabora en un robo ocurrido en sus instalaciones?



A @Rosario_Robles_ la conocí hace 40 años. Dedde entonces ella es una referencia universitaria y política. Yo era un joven que ignoraba el mundo de las luchas estudiantiles y magisteriales del país. Rosario me conoció hace unos 20 años y desde entonces somos amigos. Hemos tenido diferencias y coincidencias. Hoy estamos de acuerdo con la unidad de la oposición porque sólamente así podemos enfrentar el drama que vive el país a manos del populismo autoritario.

Clásicos que no pasan de moda: Manuel Buendía, La CIA en México, 1983

😎 La derecha ya es la postura ideológica con la que más mexicanos se identifican. Mientras la izquierda lleva años dominando el discurso, la sociedad empieza a girar hacia ideas de libertad, responsabilidad, orden y familia. Algo está cambiando en México. 📈🇲🇽

"Papelería Chelo" el tifo de Pachuca para enfrentar a Toluca. Una vez más, Twitter Futbol México presente en la Liga MX.


“Estamos unidos por un idioma, una religión y una civilización” de todas las frases de Ayuso esta es de las peores. Si lo hubiera dicho Abascal sería exactamente lo mismo. Un idioma … y los 64 idiomas originarios mexicanos? Una religión … y las demás religiones y el derecho a no tener religión alguna que consagra nuestra Constitución? Una civilización … es decir, solo la impuesta por la conquista tiene ese carácter, y la olmeca, la maya, la mixteca o la azteca no eran civilizaciones?. Lamentable y patética la derecha española y más la mexicana por ser un simple tapete de Ayuso.



