BRUTAL
En este video explican con peras y manzanas como los medios y la CADEM comenzaron a mentir justo el mismo día, para tapar la desaprobación de Kast.
🔴 El argumento de Kast: "Bajemos impuestos a las empresas y la economía despega."
El ejemplo que citan: Irlanda creció 26% en un año.
Lo que no dicen: fue puro truco contable. Apple movió sus patentes ahí. Cero empleos nuevos. Cero actividad real.
Se llama Leprechaun Economics. Y es el modelo que nos quieren aplicar.
@adnradiochile faltó en el titular:
...a la vez que el tiempo dedicado en matinales y noticieros de TV a mostrar portonazos, crímenes y asaltos también cae un porcentaje similar...
@Cadem_cl hay relación entre caída de percepción de aumento de la delincuencia y el menor tiempo que matinales y noticieros transmiten hoy de delincuencia? ¿alguién pagó horas de tv para asustar demás? El presidente de usa dijo que apoyó al painino y este dió gracias al húngaro. Sospechoso
@Cooperativa lo social no se toca? Y el ajuste al MEPCO que trasladó los costos de su reforma tributaria a la gente? Eliminar impuestos a los ricos "tocó" el bolsillo de la gente con la promesa que ese ajuste chorreará (si es que) en el 2030, y mientras #el_rico_gana_hoy
@Cooperativa la derecha es la política del rico, instaló otra vez la política del "chorreo", dice que si el rico gana chorrea al pobre, pero eso no pasa, tampoco en Chile donde los ricos sacan lo que ganan al extranjero, pregúntenle al que se tomó La Moneda si subió el sueldo en sus empresas?
@CNNChile es normal que un derechista como @Diego_Schalper del sector defensor del individualismo y la acumulación de riqueza, juzgue a la izquierda de despilfarradora, así la derecha llama a la distribución de la riqueza y las políticas sociales
LA TRAMPA DEL PLENO EMPLEO
La frase del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, tiene la virtud —si es que cabe llamarla así— de condensar en pocas palabras una visión completa de sociedad. Sostener que el pleno empleo es la mejor política pública puede parecer, en una primera lectura, una afirmación sensata, incluso deseable. Pero agregar, con liviandad doctrinaria, que ojalá algún día sea la única política pública, no es una simplificación: es una renuncia.
Renuncia a comprender que las sociedades modernas no se sostienen únicamente sobre la base del trabajo, sino sobre un entramado institucional mucho más complejo, donde el bienestar no es un subproducto automático del empleo, sino una construcción deliberada. La idea de que basta con que todos trabajen para que todo lo demás se ordene revela una fe casi religiosa en los mecanismos del mercado, una confianza que la evidencia empírica —porfiada como pocas— se ha encargado de desmentir una y otra vez.
Porque no, ministro, el empleo por sí solo no educa, no cura, no transporta, no jubila dignamente. Tampoco corrige las asimetrías de origen ni nivela una cancha que, desde antes de empezar el partido, ya está inclinada. El pleno empleo, incluso si fuese alcanzable en términos estrictos, no garantiza ni equidad ni justicia social. Puede, de hecho, coexistir con salarios precarios, informalidad estructural y desigualdades obscenas.
La omisión no es trivial. Al reducir la política pública a la generación de empleo, se desdibuja el rol esencial del Estado en una economía social de derecho: garantizar condiciones mínimas de dignidad que no dependan exclusivamente de la capacidad individual de insertarse en el mercado laboral. Porque hay etapas de la vida —la infancia, la vejez, la enfermedad— donde el empleo simplemente no es una variable disponible. Pretender lo contrario no es audacia intelectual; es negligencia conceptual.
Más aún, la afirmación sugiere una peligrosa deriva hacia un modelo donde el bienestar se privatiza y la responsabilidad se individualiza. Bajo esta lógica, quien no logra prosperar en el mercado no enfrenta un problema sistémico, sino un fracaso personal. Es el credo clásico del neoliberalismo más ortodoxo: el mercado como árbitro moral, el Estado como espectador austero.
Resulta, por decir lo menos, inquietante que esta visión emane desde el corazón de la política fiscal. Porque implica entender los impuestos no como un instrumento de redistribución y cohesión social, sino casi como una molestia necesaria para financiar lo mínimo indispensable. Sin embargo, en cualquier economía avanzada, el gasto público no es un residuo: es una inversión en capital humano, en estabilidad social y, paradójicamente, en crecimiento sostenible.
La evidencia es clara: las sociedades que han logrado mayores niveles de desarrollo no son aquellas que abandonaron la política social en favor del mercado, sino las que construyeron Estados robustos, capaces de equilibrar eficiencia económica con justicia distributiva. Educación de calidad, sistemas de salud accesibles, pensiones dignas y redes de protección social, no son lujos ideológicos; son condiciones estructurales para el desarrollo.
Por supuesto, el empleo importa. Y mucho. Es fuente de ingresos, de identidad, de dignidad. Pero precisamente por eso, reducirlo a una cifra o a una consigna es empobrecer su significado. El desafío no es sólo crear empleos, sino crear buenos empleos: con remuneraciones justas, estabilidad y proyección.
Quizás lo más revelador de la frase del ministro no sea su contenido, sino su convicción implícita. Porque quien la enuncia no parece dudar. Y ahí radica el problema: cuando la complejidad social se enfrenta con certezas simplistas, el resultado rara vez es virtuoso.
Aspirar a que el pleno empleo sea —la única política pública— no es una meta ambiciosa. Es, en rigor, una forma elegante de abdicar de todas las demás. @MisColumnas
¡Increíble lo que pasó en el Zócalo! De México 🇲🇽🎉
Más de 230 mil personas bailando, cantando y disfrutando el show de 31 Minutos en pleno corazón de la CDMX.
El Zócalo completamente lleno de familias, niños y nostalgia chilena-mexicana. ¡Historia pura!
Tulio, Bodoque, Juanín y toda la banda lo dieron todo. ¿Quién más se emocionó con “El Dinosaurio Anacleto” y “La Canción de la Micro”? 🔥
#31Minutos#ZocaloCDMX#DíaDelNiño
Esto es lo que pasa cuando la cultura une a la gente. ¡Gracias CDMX por este momentazo! Desde Chile 🇨🇱 31 Minutos
El pueblo Mexicano después de corear a todo pulmón, CHILE, CHILE,CHILE, CHILE, ante la emoción de las personas detrás de los personajes de 31 Minutos, proceden a tocar de fondo tren al sur de Los prisioneros en el zócalo ante más de 250.000 personas. México lindo y querido 🎶😭❤️
Un proyecto apoyado por el Consejo Nacional de Televisión de profunda identidad chilena está en este momento tocando en vivo ante cientos de miles de personas en Ciudad de México. Ese es el potencial de invertir en cultura. 31 Minutos haciendo historia youtube.com/live/y4AHQo817…
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Pero lo que hizo 31 Minutos hoy, metiendo 200 mil personas a corear sus canciones en el Zócalo de México es un verdadero orgullo patrio...
Embajadores de la cultura chilena.
Sin los fondos del CNTV que hoy pretenden "discontinuar", #31Minutos no existiría ni se habría convertido en el embajador cultural que es, dejando a Chile sin su producción más icónica y exitosa ante el mundo actualmente.
La cultura si importa!!!