Pablo Tedesco

7.8K posts

Pablo Tedesco banner
Pablo Tedesco

Pablo Tedesco

@TedescoPablo

Papá, árbitro de fútbol, programador y liberal.

Montevideo, Uruguay Katılım Temmuz 2011
2.8K Takip Edilen757 Takipçiler
Sabitlenmiş Tweet
Pablo Tedesco
Pablo Tedesco@TedescoPablo·
Llevo meses investigando algo que los medios grandes no están cubriendo: el proceso por el que Uruguay se encamina a regular — y censurar — lo que podés publicar en Internet. No lo está haciendo un solo partido. Lo están haciendo el Partido Nacional y el Frente Amplio juntos, con el respaldo de la UNESCO, UNICEF, el PNUD y ahora también la Iglesia Católica. El informe final llega al Parlamento en noviembre. Para entonces, la ley puede estar escrita. Armé una página completa con la cronología, los actores, los modelos de censura que quieren importar y el análisis. Te la dejo acá abajo 👇 pablo.tedesco.es/#/agenda-de-la…
Pablo Tedesco tweet media
Español
14
94
135
12K
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
Tesla llegó a Uruguay y, sin querer, rompió el libreto. El precio no lo fijan los costos: lo fija lo que vos valorás. Y la competencia siempre gana el consumidor. Abro hilo 🧵👇
SU Noticias tweet media
Español
2
5
9
255
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
Mauro Casa, politólogo de izquierda, dijo en el streaming Vértice algo que merece atención no por ser nuevo, sino por ser honesto. Argumentó que la devolución de IRPF y FONASA que recibe la clase media son "transferencias del Estado" a los sectores más pudientes, equivalentes a los subsidios que reciben los hogares más vulnerables. Y anticipó la objeción obvia: "va a salir mucha gente a decirme, ¡ah, pero esa plata la pusiste vos!". Su respuesta: "perfectamente podrían no devolverte nada". Esa frase lo dice todo. Para Casa, y para la izquierda uruguaya en general, el punto de partida es que tu dinero le pertenece al Estado. Lo que el Estado te devuelve no es tuyo de vuelta: es una concesión, una transferencia, un favor. Si no te cobran tanto, te están subsidiando. Si te devuelven parte de lo que pusiste, te están haciendo una transferencia. Bajo esa lógica, el ciudadano que trabaja, paga sus impuestos y recibe una devolución parcial debería estar agradecido por la generosidad del Estado que decidió no quedarse con todo. El argumento de Casa tiene una trampa conceptual que conviene señalar. Una "transferencia" implica que alguien da algo que era suyo. Cuando el Estado te devuelve parte del IRPF, no te está dando nada: te está retribuyendo, en parte, lo que te sacó por la fuerza. La diferencia no es semántica: define quién es el propietario original del ingreso. Casa asume que es el Estado. La respuesta correcta es que es el trabajador. El politólogo también invoca la "aporofobia", el miedo o rechazo a los pobres, como explicación de por qué la clase media critica los subsidios sociales pero no habla de sus propias "transferencias". El concepto sirve para descalificar cualquier cuestionamiento al gasto redistributivo sin tener que responderlo. Si criticás la eficiencia de un programa social, sos aporófobo. Si señalás que el Estado gasta más de lo que recauda, sos aporófobo. Es un recurso retórico que cierra el debate antes de que empiece. Lo que Casa propone al final, abrir la discusión sobre "quién recibe qué del Estado y en qué montos", es en realidad una buena idea. Hagámosla. Que el Estado uruguayo gaste más del 30% del PBI. Que el déficit fiscal lleve años sin resolverse. Que la presión tributaria sobre los trabajadores formales sea de las más altas de la región. Que la clase media pague IRPF y FONASA sin opciones reales de deducción significativa. Esa es la discusión completa que Casa invita a dar. No conviene que la pida, porque los números no favorecen su relato. "Perfectamente podrían no devolverte nada" es la frase más honesta que pronunció un politólogo de izquierda en mucho tiempo. Es exactamente cómo piensan el Estado y quienes lo defienden: que tu sueldo les pertenece, y que lo que te dejan conservar es un privilegio. El día que la clase media entienda eso, deja de votar al Frente Amplio.
SU Noticias tweet media
Español
69
93
239
16.8K
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
La Diaria lleva semanas construyendo un relato sobre tecnología, poder y democracia. Lo hace en artículos, en entrevistas y en su podcast. El concepto que organiza todo ese relato es "tecnofascismo": la fusión entre tecnologías digitales que operan de manera silenciosa y el retorno de políticas autoritarias en democracias que siguen llamándose democráticas. La definición es del filósofo belga Mark Coeckelbergh y, aplicada con honestidad, describe con precisión el modelo que La Diaria propone para Uruguay. Solo que ellos no lo ven así. Según La Diaria, el tecnofascismo es lo que hacen Musk, Zuckerberg y Trump. La solución, en su relato, es la "soberanía digital": reemplazar a Amazon, Microsoft y Google con infraestructura pública coordinada entre gobiernos de izquierda latinoamericanos. La economista Cecilia Rikap, a quien La Diaria entrevistó en profundidad, lo dice sin rodeos: el plan es una "nube verdaderamente pública y soberana, independiente de las grandes corporaciones tecnológicas", articulada con "propuestas progresivas de gobiernos de izquierda en América Latina". Detengámonos un momento en la definición de Coeckelbergh que La Diaria toma prestada: tecnología que opera de manera silenciosa fusionada con políticas autoritarias. ¿Qué modelo mundial encaja mejor con esa descripción? No es Twitter bajo Musk, que desde que cambió de dueño removió restricciones de contenido y publicó sus algoritmos. Es China, donde el Estado tiene control soberano total sobre la infraestructura digital, donde la nube es pública y donde el gobierno decide qué circula y qué no. La "soberanía digital" que La Diaria propone para Uruguay es, estructuralmente, el modelo chino con vocabulario progresista. La propia trayectoria de Rikap prueba el punto. Asesoró al gobierno de Lula en Brasil para construir exactamente eso: una nube soberana independiente de las grandes corporaciones. El resultado, según ella misma admite, fue que "las empresas públicas terminaron funcionando como si fueran privadas" y el gobierno montó "una capa intermedia tecnológica sobre las nubes de Amazon, Microsoft o Google." La resistencia al mercado duró hasta que el gobierno tuvo que gobernar. Si Lula no pudo, la pregunta es qué hace pensar que Orsi lo lograría, y más importante: si lo lograra, ¿quién garantizaría que esa infraestructura soberana no se use para controlar lo que los uruguayos pueden decir y leer online? La pregunta que ningún episodio del podcast de La Diaria responde es esta: ¿quién decide qué es "desinformación" en una red digital soberana gestionada por el Estado? ¿Quién define los límites del discurso "democrático" en una plataforma pública coordinada con otros gobiernos de izquierda? En el modelo que proponen, esa decisión la toma el gobierno de turno. Hoy es Orsi. Mañana puede ser cualquiera. La pregunta sobre el poder no desaparece cuando se cambia "empresa privada" por "Estado": se traslada, y se vuelve más peligrosa porque el Estado tiene el monopolio legítimo de la fuerza. El mercado de tecnología tiene problemas reales de concentración. Amazon, Microsoft y Google controlan demasiado. La respuesta liberal no es entregarle ese poder al Estado: es más competencia, menos barreras de entrada, menos regulación que protege a los grandes de los pequeños. La respuesta de La Diaria es exactamente la contraria: más regulación, más Estado, más coordinación entre gobiernos afines. Eso no es combatir el tecnofascismo. Es reproducirlo con otro signo político. La Diaria llama tecnofascismo a lo que no controla. Lo que propone para reemplazarlo es lo mismo, pero administrado por el Estado que ella apoya. El nombre correcto para eso no es soberanía digital: es censura con presupuesto público.
SU Noticias tweet media
Español
0
7
18
716
Pablo Tedesco retweetledi
Silvana Giachero
Silvana Giachero@svgiachero·
En conclusión, prohibir las redes a los adolescentes es insuficiente e incluso puede servir como una forma de evadir la responsabilidad de los adultos. @DipRodrigoGoni no copiemos lo que están haciendo mal y desviando la responsabilidad de cuáles son realmente las causas del sufrimiento de los chicos
Pablo Malo@pitiklinov

El neurocientífico y escritor Tim Requarth critica en este articulo las prohibiciones de redes sociales a menores de 15-16 años que se están extendiendo por el mundo (Australia, Reino Unido, Francia y otros países), inspiradas en gran parte por el libro The Anxious Generation de Jonathan Haidt. Requarth argumenta que estas prohibiciones se centran exclusivamente en la tecnología y pasan por alto el problema de fondo que el propio Haidt señala: los adultos han sobreprotegido a los niños en el mundo real (menos juego libre, menos independencia y menos riesgos) y los han dejado sin espacios físicos no supervisados. Las redes sociales se convirtieron así en el único lugar donde los adolescentes podían tener cierta autonomía. Tanto Haidt como su principal crítica, la psicóloga Candice Odgers, coinciden en que el problema empieza en la infancia que los adultos han construido, una infancia demasiado controlada en la calle y poco apoyada emocionalmente. Odgers añade que las causas reales del malestar adolescente son el estrés familiar, la falta de consejeros escolares y la salud mental de los padres, más que las pantallas en sí. Las prohibiciones resultan populares precisamente porque son fáciles ya que no obligan a los adultos a cambiar su forma de criar, a aceptar más riesgo o a invertir en escuelas y espacios públicos. El autor usa el ejemplo de la fallida “Ley Cenicienta” de Corea del Sur (que limitaba los videojuegos nocturnos) para mostrar que atacar solo la pantalla no soluciona las causas profundas. En conclusión, prohibir las redes a los adolescentes es insuficiente e incluso puede servir como una forma de evadir la responsabilidad de los adultos. api.omarshehata.me/substack-proxy…

Español
1
11
31
1.2K
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
Caras y Caretas publicó un artículo que agrupa bajo el rótulo de "violencia" cosas tan distintas como la agresión a un chofer de ómnibus, la política exterior de Trump, los modales de Paredes en el Mundial, los dichos de Carrasco en un streaming y la posición de senadores sobre las transferencias monetarias. El texto tiene firma y tiene intención: construir un enemigo común con la derecha como villano, sin que nadie tenga que responder argumentos concretos. El recurso retórico es tan viejo como la propaganda de izquierda: si llamo "violencia" a todo lo que me incomoda, no tengo que debatir nada. Un hombre que golpea a un chofer de ómnibus no tiene nada que ver con Marco Rubio organizando una reunión internacional, ni con Milei eliminando ministerios, ni con un senador que cuestiona si las transferencias sin condicionalidades son el mejor instrumento de política social. Pero si los meto a todos en el mismo párrafo, el lector termina asimilándolos. Sobre Bianchi y Da Silva conviene ser precisos, porque Caras y Caretas los llama "ultraderecha" y eso merece una corrección: Graciela Bianchi y Sebastián Da Silva no son de derecha. Son parte del mismo establishment político que administra el Estado uruguayo desde hace décadas. Da Silva, que se vende como el opositor más combativo de la Coalición Republicana, fue cuestionado públicamente esta semana por estar "muy tibio, muy manso" y no pudo negar que alguien le había bajado el tono. Su partido, el Partido Nacional, organiza desde su Comisión de Género presentaciones de libros sobre ideología de género. Eso no es derecha. Es el mismo progresismo con otra etiqueta. Bianchi, por su parte, tampoco ha propuesto nunca recortar el gasto público de manera sustantiva, eliminar organismos innecesarios ni reducir la presión fiscal sobre los uruguayos. Cuestionar una transferencia sin condicionalidades no te convierte en liberal: te convierte, en todo caso, en alguien que tiene una discrepancia táctica sobre la administración del gasto. Caras y Caretas los llama "ultraderecha" porque le resulta útil para el relato, no porque sea verdad. Hay una forma de violencia que el artículo deliberadamente omite: la coerción fiscal. El Estado uruguayo toma dinero de los ciudadanos por la fuerza. No por convicción, no por donación voluntaria, sino por obligación legal bajo amenaza de sanción. Ese dinero se redirige a programas cuyos resultados rara vez se auditan con honestidad. Cuando un senador pregunta en qué se gasta ese dinero, no está siendo violento: está haciendo exactamente lo que tendría que hacer un representante que le rinde cuentas a los contribuyentes que lo pagan. El artículo también se indigna porque en la reunión convocada por Marco Rubio se mencionó al MLN-Tupamaros como organización terrorista. La indignación dice mucho sobre las prioridades de Caras y Caretas. El MLN secuestró, torturó y mató personas. Llamarlos terroristas no es propaganda: es descripción histórica. Que la izquierda uruguaya se ofenda con esa clasificación es, en sí mismo, una posición política que merece debatirse, no un argumento contra Rubio. En cuanto a Milei: Caras y Caretas lo llama "marioneta argentina de Donald Trump". Es una etiqueta cómoda que evita tener que hablar de lo que Milei efectivamente hizo: superávit fiscal por primera vez en décadas, caída sostenida de la inflación, eliminación de ministerios, desregulación de sectores. Se puede criticar el método o el costo de la transición. Pero reducirlo a "marioneta" es lo que hacen quienes no tienen argumentos para enfrentar los resultados. Caras y Caretas no escribió un análisis de la violencia en Uruguay. Escribió un inventario de cosas que le molestan y las llamó a todas por el mismo nombre. El problema no es tener una línea editorial: todos la tenemos y en SU Noticias la declaramos abiertamente. El problema es presentar propaganda como si fuera análisis. En eso también hay violencia: la violencia intelectual de quien confunde el insulto con el argumento.
SU Noticias tweet media
Español
6
14
35
832
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
Fernando Marguery le dijo en vivo lo que mucha gente ya siente: Sebastián Da Silva está tibio. Manso. Sin estar encima de los temas que le importan a los uruguayos ni hacer oposición real al gobierno de Orsi. El senador no lo negó con convicción. Cuando Marguery le preguntó directamente si alguien le había "bajado un cáncio", Da Silva esquivó, se molestó, habló de escalas de valores y de que el periodista estaba "pasado de roja". Lo que no hizo fue decir que no. El periodista fue más lejos: insinuó que "alguien con tres huevos" le había hablado. Da Silva tampoco desmintió eso con claridad. Antes de esa insinuación, Da Silva había intentado explicar su filosofía política: nadie lo vota para atacar, quiere hacer política "por la positiva", "tratando de aportar, tratando de enriquecer". Eso, en el Uruguay de 2026, con un gobierno que expande el gasto, sube impuestos y mira para otro lado mientras los homicidios crecen, se llama otra cosa: complicidad silenciosa. El problema no es solo Da Silva. Es estructural. La Coalición Republicana gobernó cinco años y no desreguló nada sustancial, no bajó la carga impositiva, no achicó el Estado. Lacalle Pou se fue "por el camino del medio" y orgulloso de eso. Si ahora, desde la oposición, la voz supuestamente más combativa del espacio también se disciplina y modera el discurso, el votante que quiere un cambio real no tiene representación dentro de esa coalición. El divorcio entre los partidos tradicionales de derecha y la gente que quiere oposición verdadera no es una percepción. Es un dato. Y esta entrevista es uno de los documentos más claros de ese divorcio. La Coalición Republicana no es oposición. Es turno. Y cuando les toque gobernar de nuevo, el Estado va a seguir igual de grande, los impuestos igual de altos y los funcionarios igual de cómodos. La verdadera oposición al modelo estatista uruguayo no viene del Senado: viene de la gente que ya no les cree.
SU Noticias tweet media
Español
13
31
82
6.7K
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
María Fernanda Souza, directora nacional de Cambio Climático de Uruguay, aseguró en radio que sus viajes al exterior no tenían costo para el Estado. La resolución oficial PS/655 de la Prosecretaría de la Presidencia contradice esa afirmación: el Estado pagó USD 6.267 en pasajes y viáticos para uno de esos viajes. En este fragmento de su entrevista en Dopamina, el periodista le pregunta directamente qué pasó. Souza responde con una larga explicación sobre los mecanismos de financiamiento climático internacional. En ningún momento dice que se equivocó. youtu.be/bowkZo4qbbI
YouTube video
YouTube
Español
5
15
43
1.4K
Pablo Tedesco retweetledi
Nicolas Vidal
Nicolas Vidal@_NicolasVidal_·
Si analizamos el crecimiento del gasto público en los últimos 25 años, las áreas que se pueden considerar "complementarias" han tenido un crecimiento mayor en proporción al gasto que se puede definir como esencial. Comparto hilo que resume el trabajo y propuestas que venimos desarrollando desde @CERES_UY en los últimos meses🧵👇
Nicolas Vidal tweet media
CERES@CERES_UY

¿#SabiasQue el gasto del Estado 🇺🇾 creció mucho más en funciones complementarias que en seguridad, justicia y otras funciones esenciales? Abrimos hilo 🧵 para analizar cómo cambió en los últimos 25 años y qué proponemos para mejorar su eficiencia.

Español
5
34
64
2.9K
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
María Fernanda Souza, directora nacional de Cambio Climático, fue entrevistada esta tarde en Dopamina Radio sobre la polémica generada por sus viajes al exterior financiados con fondos del Estado uruguayo. Esta semana, en una entrevista de La Diaria, Souza había asegurado que ninguno de sus viajes internacionales tenía costo para el Estado. Los documentos oficiales de la Prosecretaría de la Presidencia cuentan otra historia: la resolución PS/655 acredita que el Estado uruguayo pagó USD 1.390 en pasajes aéreos y USD 4.877 en viáticos para su participación en una conferencia en Bonn, Alemania. Total: USD 6.267 de los contribuyentes uruguayos. Cuando el entrevistador le preguntó directamente qué había pasado, Souza respondió con una larga explicación técnica sobre los distintos mecanismos de financiamiento climático internacional. Distinguió entre viajes como representante regional de América Latina ante el Fondo Verde del Clima y el Fondo de Adaptación, que son pagados por esos organismos, y otra serie de representaciones que sí requieren cobertura estatal. En ningún momento de la entrevista Souza dijo haber cometido un error. No usó las palabras "me equivoqué", "me confundí" ni "fue un error". Usó el tiempo, en cambio, para justificar el valor económico de sus viajes: 10 millones de dólares para un proyecto de resiliencia costera, 14 millones ejecutados en ciudades del río Uruguay. Los números suenan bien. El problema es que la pregunta era otra. El contraste entre lo que dijo en radio y lo que el documento PS/655 prueba sigue sin resolverse. La resolución está firmada, fechada y disponible. Souza no la mencionó. No la desmintió. No renunció. Una funcionaria que usa fondos del Estado para viajar, miente sobre eso en radio y luego sale a dar clases de diplomacia climática en lugar de explicaciones tiene una sola deuda con los contribuyentes que la pagan: renunciar. Que siga en el cargo dice todo lo que hay que saber sobre cómo funciona el Estado uruguayo.
SU Noticias tweet media
Español
36
124
276
7.8K
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
La directora nacional de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, María Fernanda Souza, afirmó en radio que sus viajes al exterior no salen del presupuesto uruguayo. "Ni los viáticos ni el pasaje ni el hotel, nada de eso sale del presupuesto nacional", declaró. La resolución PS/655 de la Prosecretaría de la Presidencia de la República, fechada el 13 de junio de 2025, dice lo contrario. El documento oficial muestra que el Estado uruguayo pagó: Pasaje aéreo Montevideo-Bonn: USD 1.390 Viáticos (14 días en Alemania): USD 4.877,60 Total: USD 6.267,60 con cargo a Rentas Generales Documento fuente: https://medios.preside... #Uruguay #GastoPublico #Transparencia #MinisterioDeAmbiente #SUNoticias youtu.be/IWekdLFVHeA?si…
YouTube video
YouTube
Montevideo, Uruguay 🇺🇾 Español
3
9
17
682
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
La trampa que llaman ayuda. El asistencialismo no combate la pobreza: la administra. Lo que los liberales advirtieron y el Estado prefiere que no leas. Abro hilo 🧵👇
SU Noticias tweet media
Español
2
7
12
544
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
Argentina cerró junio con un superávit comercial de US$2.194 millones, un 149% más que en 2025, y acumula US$13.923 millones en el semestre con exportaciones que treparon 24,4%. El libertarismo multiplica por cinco su saldo mientras Uruguay festeja 7,3% de desempleo y despide obreros de a cientos. El modelo estatista promete; Milei muestra.
SU Noticias tweet media
Español
1
35
62
1.5K
Pablo Tedesco retweetledi
Martin Fitzek
Martin Fitzek@MartinFitz23506·
✈️LOS VIAJES DE RODRIGO GOÑI✈️ ➡️Presidente de la Cámara de Representantes 🎯2021-2026 🇦🇪🇨🇱🇺🇸🇨🇱🇦🇷🇵🇪🇦🇷🇵🇾🇨🇱🇪🇸🇪🇪🇵🇦🇨🇱🇪🇸🇫🇮🇸🇪🇪🇸🇦🇹🇳🇴🇮🇹🇨🇭🇩🇴🇵🇦🇹🇷🇨🇦 🎯TOTAL 50.669 USD 🎯PASAJES 21.549 USD 🎯VIÁTICOS 29.120 USD @DipRodrigoGoni
Martin Fitzek tweet mediaMartin Fitzek tweet mediaMartin Fitzek tweet media
Martin Fitzek@MartinFitz23506

✈️🇹🇿TANZANIA SENADORES🇹🇿✈️ Los uruguayos pagamos 19.249 USD por VIAJE de Daniel Caggiani @DCaggiani Tabaré Viera @Tabareviera Carina Galvalisi José Pedro Montero 🎯PASAJES 14.675 USD 🎯VIÁTICOS 4.080 USD 🎯TOTAL 19.249 USD

Español
39
150
285
36.4K
Pablo Tedesco retweetledi
Pablo Tedesco
Pablo Tedesco@TedescoPablo·
Los avisos y consecuencias están. Esa plata la van a gastar igual. Adivinen, ¿quién lo va a pagar?
SU Noticias@sunoticiasuy

El martes 14 de julio el Ministerio de Economia salio a emitir deuda por 100 millones de dolares. La demanda fue tan baja que el gobierno declaro la emision desierta. No era la primera vez: lo mismo habia ocurrido en diciembre con la misma serie. El mercado le dijo que no dos veces seguidas. Un dia antes, el lunes 13, la agencia de calificacion de riesgo Moodys habia puesto la lupa sobre las cuentas publicas uruguayas. Su advertencia fue precisa: Uruguay no estaria en condiciones de enfrentar un shock externo dada la situacion actual de sus finanzas. La deuda publica, segun sus proyecciones, superara el 65% del PBI para 2030. No es una hipotesis catastrofista. Es la trayectoria actual si el Estado no cambia el rumbo. La secuencia importa. Moodys advierte el lunes que el gasto publico es insostenible. El martes el gobierno intenta emitir deuda y no encuentra compradores suficientes. El mercado y la calificadora dicen lo mismo con instrumentos distintos: las cuentas no cierran. La logica del problema es simple. Cuando un gobierno sale a pedir prestado y no encuentra demanda, tiene dos opciones. La primera es ofrecer tasas mas altas para atraer inversores, lo que encarece el costo de financiamiento y agrava el propio problema de deuda. La segunda es buscar el dinero en otro lado. Ahi entra la DGI. En paralelo, la Direccion General Impositiva anuncio como va a salir a fiscalizar. El Estado que no consigue credito en el mercado le aprieta las tuercas al contribuyente. El circulo es conocido: el gobierno gasta mas de lo que tiene, el mercado le cobra la factura con menos demanda y tasas mas altas, y el ciudadano recibe la cuenta a traves de mayor presion fiscal. Uruguay lleva anios expandiendo el gasto publico por encima de su capacidad de financiamiento. Moodys no invento ese numero del 65% del PBI. Lo calculo mirando la tendencia. La emision desierta de julio no fue un accidente: fue la segunda senal en seis meses de que el mercado ya descontó que algo no cierra. El Estado gasta, se endeuda, el mercado le dice basta y la respuesta es mandarle la DGI al contribuyente. El orden de los factores no cambia el resultado.

Montevideo, Uruguay 🇺🇾 Español
0
0
5
451
Pablo Tedesco retweetledi
SU Noticias
SU Noticias@sunoticiasuy·
"Si queres quedarte me voy yo. Si no, andate." Fantino a Carrasco. En vivo. Sin edición.
Español
50
44
488
109.2K