
“Desde el principio de la guerra europea yo estaba en desacuerdo con una gran parte de nuestros mariscales, idólatras del poder militar de Alemania, y que aseguraban de antemano el triunfo del Káiser, encantados de ver la inmensidad y furia de huracán con que lanzaba sus huestes sobre Bélgica y Francia, que es principalmente lo que lo ha perdido. Los hechos parece que me van dando la razón, por lo que el mundo civilizado puede regocijarse. Me son también muy gratos los juicios exagerados de Lugones sobre mi capacidad adivinativa, que yo los tomo como expresión de afecto y amistad”. Carta enviada por Julio Argentino Roca a un amigo en septiembre de 1914, pocas semanas después del estallido de la Primera Guerra Mundial, en la que auguraba una derrota de Alemania, en contraste con el clima de admiración predominante hacia ese país en el Ejército Argentino. Días antes, el escritor Leopoldo Lugones visitó a Roca en su casa de San Martín 577, encontrándolo consultando mapas de la guerra. A las horas, Lugones se presentó en la redacción del diario La Nación difundiendo la noticia que los alemanes ya estaban derrotados; al preguntársele de dónde había sacado esa información, respondió que ese era el pensamiento del general Roca.




















