
VinkaJackson
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VinkaJackson
@VinkaJackson
Mamá, psicóloga,autora,sobreviviente ASI, DerechoAlTiempo, CHILDGlobal. Twt desde2011, me hackearon 2022, volví. 01/2025: @vinkajackson.bsky.social RT ≠ endoso






CUANDO EL SILENCIO SE VUELVE GRITO Crónica de un fracaso colectivo. Hay tragedias que no solo duelen: interpelan. Lo ocurrido en un colegio de Calama no es únicamente un hecho policial, ni siquiera un episodio aislado de violencia. Es, ante todo, una fractura humana profunda. Una mujer —María Victoria Reyes, madre, trabajadora, parte de una comunidad— pierde la vida en el lugar donde debía resguardarse la convivencia y el cuidado. Y un joven de 18 años cruza un umbral definitivo, arrastrando consigo no sólo su destino, sino el de todos quienes quedan orbitando ese acto. A la familia de María Victoria, cualquier palabra resulta insuficiente. El dolor que enfrentan no admite consuelo fácil ni explicación tranquilizadora. Sólo cabe el respeto, la contención silenciosa y el reconocimiento de una pérdida irreparable. Porque hay ausencias que no se llenan: se aprenden a llevar. Pero tras el impacto, emerge la pregunta inevitable. ¿Qué ocurrió antes de ese instante? ¿Qué proceso íntimo, oscuro y sostenido, llevó a un joven a planificar, a escribir, a anticipar la violencia como destino? Sabemos que no fue un impulso súbito. Hay indicios de preparación, de aislamiento, de una interioridad que se fue cerrando sobre sí misma. Cuadernos donde se bosqueja el daño, silencios que nadie descifra a tiempo, conductas que se normalizan hasta volverse invisibles. Y entonces la violencia deja de ser una irrupción inesperada y comienza a parecerse, inquietantemente, a una consecuencia. Aquí no hay una sola falla. Hay un entramado. La familia, el colegio, las instituciones. Todos aparecen, de algún modo, en el espejo incómodo de lo que no se hizo, de lo que no se vio o no se quiso ver. No siempre por negligencia deliberada, sino por algo más sutil y más peligroso: la habituación al deterioro. Nos acostumbramos a señales débiles, a jóvenes que se aíslan, a malestares que no estallan… hasta que lo hacen. Y sin embargo, incluso en ese entramado, hay una decisión final que es individual e irreparable. En ese instante, el joven no sólo arrebata una vida inocente: también clausura la propia. Porque después de un acto así, no hay retorno posible a la normalidad. Sólo queda una existencia marcada por la violencia que eligió ejercer. Lo más inquietante es lo que viene después. La reacción inmediata: autoridades que llegan, declaraciones, medidas urgentes, protocolos que se revisan. Se habla de pórticos, detectores de metales, de seguridad reforzada, de respuestas visibles. Todo necesario, sin duda, pero insuficiente si no se aborda lo esencial: lo que ocurre antes, mucho antes, en la intimidad de una vida que se desmorona sin testigos. Porque el riesgo no siempre es estridente. A veces es silencioso, persistente, casi imperceptible. Se manifiesta en el aislamiento, en la desconexión emocional, en la pérdida de sentido. Y ahí, en ese territorio difuso, es donde la sociedad suele llegar tarde. Esta tragedia no puede convertirse en una más dentro de una secuencia de conmoción y olvido. No puede diluirse en el ciclo habitual de indignación, diagnóstico superficial y posterior indiferencia. Hay aquí una señal, dura pero clara: estamos mirando los efectos, pero seguimos esquivando las causas. Tal vez lo verdaderamente urgente no sea sólo reforzar la seguridad, sino reconstruir el tejido humano que la hace innecesaria. Volver a mirar con atención, a escuchar con disposición, a intervenir con responsabilidad. Entender que prevenir no es controlar, sino comprender a tiempo. Porque cuando un joven convierte su dolor en violencia, no solamente fracasa él. Fracasa, en algún punto, todo lo que debió sostenerlo. Y ese es el silencio que, si no lo enfrentamos, siempre termina por convertirse en grito. @MisColumnas

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A partir de mañana, 1 de abril de 2026, el uso de mascarilla vuelve a ser obligatorio en: 🏥 Servicios de Urgencia (Públicos y Privados). 🩸 Unidades de Diálisis. 🎗️ Unidades de Oncohematología. ¡Protege tu salud y la de los demás! 🇨🇱

El Gobierno promulgó hoy la Ley de Convivencia Escolar, que impulsamos desde el Senado y que da a los sostenedores una herramienta concreta: podrán implementar recursos tecnológicos para detectar armas, artefactos incendiarios u otros elementos que pongan en riesgo la vida (1/2)












