Frank
5.3K posts

Frank
@cafedomar2020
De Caracas. Urbanista venezolano anti-tiranía. Contra los zurdos de mierda. Abajo cadenas! viva la libertad carajo!




Este comentario de @juanrallo muestra cuán alejado está el liberalismo mainstream actual de los postulados liberales clásicos. Para Rallo, todo se reduce a leyes universales descritas por la oferta y la demanda, que tenderían mágicamente al equilibrio. Los liberales clásicos no pensaban en absoluto así. Para Smith, Ricardo o Mill, los movimientos de oferta y demanda gravitan en torno a los precios naturales (precios de producción para Marx). Es decir, oferta y demanda no son el centro del análisis económico, y no tiene sentido pensarlo así (que es la forma simplista en la que los economistas actuales teorizan el mundo). Lo relevante para los clásicos es lo que sucede en el ámbito de la producción, no del intercambio (punto crítico de ruptura de las teorías neoclasicas). En consecuencia, para los clásicos había que diferenciar entre tipos de bienes, y la vivienda jamás podría evaluarse con un criterio simple de oferta y demanda. El suelo es escaso por definición y no puede crearse de la nada, luego su precio no gravita en torno a un coste de producción, sino que refleja el ingreso extraíble de una localización privilegiada. El suelo se revaloriza no por el trabajo empleado en él (materiales, mano de obra, etc.), sino por su situación geográfica. Sí miramos alrededor se comprende perfectamente: tu casa se ha revalorizado sin que hagas nada. El ingreso correspondiente (si se vende o alquila) es renta, no fruto del trabajo, y su perceptor se parece más a un terrateniente feudal que cobraba por ser propietario de tierra, que a un empresario burgués que necesitaba producir para vender. Ojo, los liberales clásicos combatían el rentismo, no lo apoyaban: ellos defendían el capitalismo frente al feudalismo. Así que la tierra, y lo que se construye encima, no es equivalente a un activo financiero por mucho que se pretenda tratarla así. De hecho, Rallo es incapaz de diferenciar la demanda especulativa de “ese otro tipo de demanda”, porque para él la vivienda es un activo más que debe analizarse igual que una acción o un bono. Los liberales clásicos, que llegaron a distinguir incluso entre trabajo productivo e improductivo, con toda seguridad se habrían mostrado en contra de este planteamiento simplificador basado en una supuesta ley universal de oferta y demanda.




La subida del precio de la vivienda es un síntoma de la insuficiente oferta de vivienda en relación con la demanda. Se quiere bajar el precio construyendo más viviendas porque construyendo más solucionas el problema de fondo (escasez de vivienda) y por tanto el síntoma (precios) se atenúa. Si tienes 10 unidades de un producto y lo demandan 100 personas, el precio por unidad tenderá a subir hasta que sólo 10 personas quieran ese producto o puedan pagarlo. El Estado puede impedir que el precio suba, pero eso no hará que las 100 personas accedan al producto si solo hay 10 unidades del mismo. Es más, si impides que el precio suba, también estarás destruyendo los incentivos para que se produzcan más de 10 unidades. Ahora bien, que el precio suba no es garantía de que se produzcan más unidades si el Estado lo bloquea o encarece mucho el coste por unidad. He ahí el tema a remediar.















First month trading options. I think I like it
















