Luis Villaverde retweeted

En 1789, Francia estaba en quiebra.
La solución que encontró la Asamblea Nacional fue imprimir.
Crearon el assignat.
Un papel respaldado por tierras confiscadas a la Iglesia.
El plan sonaba sólido.
Las tierras existían, el respaldo era «real».
En seis años, el assignat valía menos del 1% de su valor original.
El mecanismo fue el de siempre.
Cada emisión devaluaba la anterior, los precios subían, la población se empobrecía y el gobierno emitía más para cubrir el déficit que la inflación misma generaba.
Un ciclo perfecto de destrucción.
La respuesta del Estado fue la Ley del Máximo de 1793.
Control de precios bajo pena de muerte.
Los comerciantes que vendían caro terminaban en la guillotina.
El resultado fue escasez inmediata, mercado negro masivo y hambre en las ciudades.
Cuando el precio legal de un bien cae por debajo de su costo de producción, ese bien simplemente deja de aparecer en los estantes.
Eso no es teoría, es lo que pasó.
Para 1796, el assignat había colapsado por completo.
Francia tuvo que volver al metal.
Lo que destruyó la economía francesa no fue la guerra, no fue el bloqueo inglés, ni fue la mala suerte.
Fue la creencia de que el Estado puede crear riqueza imprimiendo papel.
Esa creencia tiene doscientos treinta años y sigue siendo la política oficial de todos los bancos centrales del mundo.

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