Pablo Malo@pitiklinov
¿Cambio de rumbo en los programas para estudiantes superdotados?:
En los últimos años, muchos distritos escolares en Estados Unidos decidieron eliminar o reducir fuertemente los programas para estudiantes superdotados y las clases agrupadas por nivel. La idea principal era promover la equidad, se argumentaba que estos programas eran injustos porque en ellos había menos estudiantes de ciertos grupos raciales y socioeconómicos. En su lugar, se apostó por tener aulas mixtas donde todos los alumnos, independientemente de su nivel, estuvieran juntos, y los profesores deberían adaptar las clases para atender a cada uno de forma individual.
Esta política se aplicó en varios lugares con la intención de que los estudiantes más rezagados se beneficiaran al estar en contacto con los más avanzados, y de reducir las diferencias entre grupos. Sin embargo, en la práctica los resultados fueron bastante malos. Los estudiantes más capaces solían aburrirse en clases que iban demasiado lentas para ellos y no recibían el nivel de desafío que necesitaban para desarrollar todo su potencial. Al mismo tiempo, los alumnos con más dificultades tampoco mejoraron de forma significativa, porque los profesores tenían que atender a niveles muy distintos dentro de la misma aula, lo que hacía más difícil dar una buena clase a todos.
Además, muchas veces se eliminaron exámenes objetivos para acceder a los programas avanzados y se sustituyeron por criterios más subjetivos, como recomendaciones de profesores. Esto, en lugar de reducir las desigualdades, a veces las aumentó o las hizo menos transparentes. Los estudiantes más talentosos terminaron perjudicados sin que los demás mejoraran de forma clara.
Con el tiempo, esta estrategia se volvió muy impopular entre muchas familias. Los padres veían que sus hijos más avanzados no progresaban bien y que, además, perdían oportunidades importantes de cara al futuro (como acceder a mejores clases o prepararse mejor para la universidad). Tanto en encuestas como en la realidad, varios distritos empezaron a dar marcha atrás. Algunos volvieron a ofrecer clases de álgebra en secundaria, restauraron programas para estudiantes avanzados o volvieron a usar pruebas objetivas para seleccionar a los alumnos más capaces.
En resumen, el intento de eliminar los programas para estudiantes superdotados y las clases por niveles, aunque tenía buenas intenciones de equidad, terminó siendo poco efectivo. Perjudicó especialmente a los alumnos más capaces sin lograr mejorar de forma notable el rendimiento de los demás, y terminó generando bastante rechazo entre las familias. Por eso, en varios lugares se está volviendo a recuperar este tipo de programas.