HC71
6.8K posts


UDI se suma a viaje de Kast a Argentina para abordar fuga de Galvarino Apablaza
t13.cl/768545-tw
Español

“Lo tenía por alguien responsable”: Macaya vinculó a Jara con Galvarino Apablaza y excandidata le respondió con todo
lacuarta.com/chile/noticia/…
Español

@MinistroPoduje Tu privilegio no te va a durar toda la vida,ctm hipócrita!!!
Español

@La_Segunda Paren el wuebeo xuxadesumadres sinvergüenzas,hipócrita y ladrones Qliaos.
Español

$10 millones vs $20 millones: expertos dicen que el sueldo presidencial está bajo el mercado y lo equiparan a un CEO mediano o gerente clave. En el sector privado, bonos pueden duplicar ingresos.
Debe ganar más el Presidente? 👉 lasegunda.com

Español

@Eneatipo7 Próximas elecciones, NINGÚN voto a cualquier xuxadesumadres,de cualquier partido político, espero que entiendan Qliaos awueonaos,solo asi perderán sus PRIVILEGIOS!!!
Español

UN ENCLAVE DE ALTA GAMA
Los funcionarios del Congreso.
Cuando la legalidad convive con la inmoralidad.
Hay cifras que no informan: delatan. No describen una realidad; la desnundan. En el corazón del Estado chileno —ese que predica igualdad, justicia, sobriedad y servicio público— habita una república paralela, un enclave de alta gama donde los números no sólo escapan a la lógica: la desafían con elegancia burocrática.
El dato es brutal en su simpleza: más de $19 millones mensuales gana el Secretario General de la Cámara de Diputados, Miguel Landeros. Además, ganando quince sueldos al año. Más de $285 millones anuales. Lo que traducido al idioma que sí entiende el país real: es lo que una persona que gana el sueldo mínimo podría aspirar a reunir en toda su vida laboral —comenzando a trabajar desde los 18 hasta los 65 años— aquí, en el Congreso se devenga en apenas doce meses. Doce. Ni una generación. Para algunos, apenas un año calendario…para muchos, toda una vida. Si, leyó bien, el
Sr. Landeros gana en 365 días lo que un asalariado por el mínimo ganará en 17.338 jornadas.
Y no hablamos de un fenómeno reciente, de una distorsión coyuntural o de un error administrativo. Hablamos de una posición ocupada desde 1991. Treinta y cinco años de continuidad, donde la excepcionalidad dejó de ser anomalía para convertirse en estructura. Porque cuando algo así persiste, ya no es abuso: es diseño.
Pero este no es un caso aislado. Es la cúspide de una pirámide que el reportaje expone con precisión quirúrgica: 135 funcionarios con remuneraciones entre $8,4 millones y $19 millones. En el Senado, 62 personas en ese rango; en la Cámara, 53; en la Biblioteca del Congreso, 20. Un ecosistema completo donde los sueldos administrativos superan —sin rubor— a los del Presidente de la República ($11 millones), ministros ($8,2 millones) y parlamentarios ($7,3 millones).
La pregunta ya no es cuánto ganan. La pregunta es: ¿qué tipo de institucionalidad permite que esto ocurra sin fricción, sin control efectivo, sin costo político? La respuesta incomoda: una institucionalidad que aprendió a protegerse a sí misma. Una arquitectura donde la legalidad no es un límite, sino un refugio.
Porque todo esto, por supuesto, es legal. Está respaldado por contratos y validado por reglamentos. Y sin embargo, resulta profundamente inmoral. La ley, en estos casos, opera como un fino mecanismo de legitimación de lo injustificable. Un traje a medida que convierte el privilegio en derecho adquirido.
La defensa corporativa lo deja aún más claro. La transparencia es acusada de “farandulización”, la exposición de datos públicos es tratada como un agravio, y el silencio —ese silencio denso y disciplinado— se erige como la primera línea de defensa. No se responde, no se explica, no se corrige. Se resiste.
Y es ahí donde la frase adquiere toda su gravedad: cuando existe una república al interior de otra. No es metáfora. Es diagnóstico. Un sistema cerrado, con reglas propias, incentivos invertidos y una lógica de autoprotección que roza lo oligárquico. Un enclave donde la información es poder y el poder, cuidadosamente administrado, garantiza la continuidad del modelo.
Mientras tanto, afuera, la vida sigue bajo otras coordenadas. Bajo la precariedad, la incertidumbre o, el esfuerzo sostenido. Bajo la promesa —cada vez más erosionada— de que el mérito y el trabajo conducen a una vida digna. Promesa que se vuelve irónica cuando se contrasta con una estructura que premia no necesariamente la función, sino la permanencia; la posición asegurada y resguardada.
Lo verdaderamente escandaloso no es que existan sueldos altos. Es que exista un sistema que los hace incuestionables. Que los normaliza. Que los protege.
Porque cuando la excepción se institucionaliza, y el privilegio se administra con precisión contable, lo que queda ya no es una distorsión: es una forma de poder. Y ese poder —silencioso, técnico, invisible— es, quizás, el más difícil de remover. @MisColumnas

Español

Un tenso cruce se armó entre el senador Juan Luis Castro (PS) y la diputada Macarena Santelices (REP) por la situación de Priscilla Carrasco en el SernamEG
#MuchoGustoMega
Español

“Se comieron parte importante de la capacidad de endeudamiento”: Squella por polémica tras informe de Dipres latercera.com/politica/notic…
Español

Hasta $19 millones mensuales: Estos son los “supersueldos” que ganan algunos funcionarios del Congreso
Más detalles acá ▶️ tinyurl.com/mr2c6jx6

Español

@chvnoticias Todos esos ladrones que trabajan en el congreso, son unos hipócritas xuxadesumadres cinicos.

Español

El Gobierno decidió retirar el reglamento que complementaba la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas, conocida como “Ley Cholito”, dejando sin efecto una normativa que establecía medidas concretas para la protección y el bienestar de los animales de compañía. Este reglamento detallaba prohibiciones clave, como el uso de collares de ahorque o castigo, las mutilaciones estéticas (como corte de orejas o cola) y el uso de perros para la caza de fauna nativa, además de definir estándares mínimos de cuidado y manejo.
La normativa también fijaba lineamientos para municipios y organismos fiscalizadores, regulaba el funcionamiento del Registro Nacional de Mascotas e incluía protocolos para la tenencia de animales potencialmente peligrosos. En términos prácticos, el reglamento era la pieza que permitía aplicar en terreno la Ley Cholito, entregando criterios uniformes en todo el país.
Tras oficializar el retiro, el Gobierno argumentó que el documento presentaba “falencias técnicas y normativas”, asegurando que requería una actualización para evitar contradicciones con otras leyes y mejorar su aplicabilidad. La autoridad anunció que trabajará en una nueva versión, que eventualmente sería sometida a consulta pública, mientras distintas organizaciones han manifestado su preocupación por el vacío regulatorio que deja la medida.

Español

Quiroz endurece el tono y responde a críticas de oposición por la caja fiscal: “No se puede tapar el sol con un dedo”
cnnchile.com/pais/quiroz-en…
Español
HC71 retweetledi

🔴 Presidente Kast hace un llamado a los jóvenes “a manifestarse en paz”: “Es un momento crítico, un momento de emergencia”
cnnchile.com/pais/president…
Español
HC71 retweetledi





















