Dante Gebel@DanteGebelOk
NO SOY PASTOR; APENAS UN SERVIDOR FELIZ..
.
De tanto en tanto, me llegan algunos mensajes de algunos ofendidos, diciendo: “Vi una entrevista en donde dices que no eres Pastor, ¿acaso te avergüenzas?”.
Entiendo que en un ámbito donde tanta gente se pelea por ostentar un título y sueñan con que otros los llamen “apóstoles”, suene extraño que alguien no quiera serlo.
Por eso, quiero dejar claro esto de una bendita vez: “No soy Pastor”. Los verdaderos Pastores pueden sentirse aliviados que nadie los “meterá en la misma bolsa que Dante” y que sus títulos, están a salvo. De este modo, pueden alegar: “¡Yo sabía! ¡Por eso él no es como yo!”. Y a otros, a los que les encanta decir: “Así no respondería o actuaría un Pastor”, ahora podrán añadir a su teoría: “¡Ah! ¡Es así porque no lo es!”. Y todos felices.
.
Desde el día en que me llamaron para asumir como Pastor de la “Catedral de Cristal” (ya hace casi 16 años atrás) dije en público: “Asumiré este rol, pero dejo claro que esto debe tratarse de un error de papeleo en los cielos (ironía), no soy el indicado”.
El Apóstol Pablo dijo: “Porque yo soy el más insignificante de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la iglesia de Dios”; de igual manera, adhiero a esas santas palabras, y sostengo: “No soy digno de ser llamado Pastor; soy el mas insignificante del Reino”.
O sea, no me avergüenzo de ser llamado “Pastor”, en todo caso, no quiero que la Pastoral se avergüence de tenerme entre sus filas.
Prefiero que me llamen “comunicador”, “Artista” (¡Sí! ¡Me fascina esa palabra! Soy dibujante, escritor, actor, empresario y conductor y heredé el oficio de mi Padre, el gran artista) o simplemente: “Dante”. Quienes no me quieren, pueden llamarme “solo un motivador” (me causa gracia cuando me lo dicen como si fuese un insulto), “payaso”, “cómico”, "hijo del diablo" o como prefieran; me tienen sin cuidado. Se cómo Dios me llama y me conoce y eso me basta; apenas soy un sencillo cartero, un mensajero, un simple embajador. Ni siquiera soy evangélico, soy CRISTIANO.
.
Por otra parte, me apasiona ver las caras de los periodistas cuando me lo preguntan. Porque ellos esperan que yo afirme ser “Pastor”, para luego re preguntar: “¿Vives del diezmo?” ; “¿Ustedes le sacan plata a la gente?”.
Lamentablemente muchos pastores han dejado muy malos precedentes que tardarán años en revertirse del inconsciente colectivo.
Así que, disfruto decir que: “Nunca viví de las ofrendas y los diezmos; soy profesional, gano muchísimo con mis libros; me pagan muy bien por mis contratos en televisión y mis conferencias por el mundo y vivo negándome a aceptar todo lo que me proponen. Sí, soy empresario y filántropo; tengo la vida resuelta y nunca me quedé con un solo peso de la gente; no vivo de las ofrendas ni de la Iglesia".
De manera inmediata, los periodistas tienen que cambiar el tenor de la nota, porque tienen delante a un par, a un colega, a alguien que vive de su profesión y que además es cristiano.
.
Solo para aclarar y por mera curiosidad para algunos: estoy al frente de River Arena, una Iglesia con una congregación de poco más de 10,000 miembros presenciales y millones más en todo el mundo.
Nuestra Iglesia pertenece a las Asambleas de Dios, y yo soy Ministro Ordenado por las Asambleas de Dios, tanto en Argentina como en Estados Unidos, con doble credencial, desde hace más de 20 años.
Además, la Junta de California Graduate School of Theology (Escuela Superior de Teología de California) me otorgó el título de Doctor Honoris Causa, en reconocimiento a nuestro ministerio sobresaliente a la Iglesia, a la comunidad y a la obra de Jesucristo. (¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme!”-San Pablo)
Pero a pesar de todo eso, no soy Pastor ni lo seré.
LÉELO COMPLETO EN FACEBOOK.