sachavir
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@sachavir
Profesor Universitario, de Tecnologías de la Información . Con intereses en E-Learning, fintech y Software empresarial.




Trasladarnos en un vehículo de un lugar a otro siempre ha requerido de pericia, criterio, reflejos, visión y nuestras capacidades puestas en todo momento, sólo como dato, hoy en día ha cambiado la movilidad en México entre otros factores por: La circulación de motocicletas en México ha experimentado un crecimiento explosivo, superando el 290% en la última década (2014-2024) Este "boom" ha convertido a las motocicletas en protagonistas del 23% de los siniestros viales a nivel nacional. El parque de motocicletas pasó de aproximadamente 2.27 millones en 2014 a casi 9 millones en 2024. los propios motociclistas son ahora el grupo con mayor número de muertes en siniestros viales y los que van a la punta en los ingresos hospitalarios por accidentes a nivel nacional, Un 613% más motocicletas en la Ciudad de México ha resultado en una crisis de seguridad vial. · La tasa de mortalidad de motociclistas se incrementó en un 46.3% en 2023 en comparación con 2018. ¿Has visto a un automovilista yendo a toda velocidad zigzagueando y metiéndose entre los demás? eso es no fluir y tarde o temprano se accidentará y saldrá lastimado y afectará a otros. Imagínate a muchos automovilistas haciéndolo al mismo tiempo por favor, ¿demencial, verdad? Bueno, ese no fluir hoy lo hacen ciclistas y motociclistas. Quienes lo hacen no imaginan el riesgo que provocan para sí y para otros, no es una exigencia de derechos y menos ejercer el derecho de hacerlo, no, nadie tiene ese derecho. El zigzagueo o filtrado imprudente —ya sea en automóvil, motocicleta o bicicleta— es una conducta que rompe el flujo armónico del tráfico y eleva exponencialmente el riesgo de siniestros. Aquí te detallo por qué esta conducta es tan peligrosa, especialmente cuando la realizan motociclistas y ciclistas: Vulnerabilidad extrema: A diferencia de los automovilistas, los motociclistas y ciclistas no tienen una carrocería que los proteja. Un impacto a baja velocidad puede resultar en lesiones graves o fatales, ya que el cuerpo humano absorbe todo el impacto. Puntos ciegos y visibilidad: Al zigzaguear, estos conductores suelen moverse rápidamente entre los puntos ciegos de los vehículos más grandes, lo que dificulta que los automovilistas los detecten hasta que es demasiado tarde. Predicción fallida: El zigzagueo se basa en la suposición de que los demás vehículos no se moverán. Si un automovilista cambia de carril sin verlo, el desenlace es inminente. Consecuencias del "no fluir": Las maniobras agresivas no solo arriesgan la vida de quien las hace, sino que a menudo provocan reacciones evasivas en otros conductores, causando choques en cadena o atropellos a peatones. Riesgos infraestructurales: En la ciudad, este comportamiento se suma a peligros como baches, rejillas peligrosas, la apertura repentina de puertas de autos y el "efecto venturi" (succión) al pasar junto a vehículos pesados. Es fundamental entender que la vía pública es un espacio compartido y que la prisa no justifica poner en riesgo la integridad propia y ajena. La educación vial y el respeto a las normas son claves para que todos lleguen seguros a su destino.























